Manuel de la Peña Garrido

Microrrelatos publicados

  • Justicia sostenible

    — Disponemos de recursos escasos. Las tasas resultan insuficientes. Este proyecto persigue conciliar tutela de derechos y sostenibilidad del sistema. Nuestra Justicia volará pronto con viento de cola...

    -— Perdona, Ministro, la pela es la pela, pero caer tan bajo...

    — Cierto, Consellera. Como responsable de la Comunidad de la Abogacía, no nos veo vistiendo togas convertidas en monos de piloto de Fórmula 1.

    — Todos llevamos, gratis, logos en la camisa, la manzanita en los portátiles...

    — Jueces del Supremo interrumpiendo los pleitos mediáticos: “las alegaciones, después de la publicidad”. ¡Me parece irrespetuoso!

    — Y a mí, una pasada anunciar en una web oficial: “tu placer durará más que un macrojuicio”.

    — O que las sentencias se dicten en nombre del Rey y del brandy “Majestad”, “que es cosa de soberanos”...

    — Las tres... ¡Entramos en directo! ¿Podrían girar las botellas de agua, que salga la etiqueta del patrocinador?

    | Febrero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 55

  • CUESTIÓN DE TIEMPO

    Tenía que pasar. Tenía que pasarme. A mí, que pensaba: “apenas unos años de ejercicio y a disfrutar de la vida, allende los juzgados y su fauna”. A mí, el rey de los casos difíciles, exitoso defensor de pobres inocentes y autores de crímenes escalofriantes, el abogado-orquesta, capaz de tocar todos los palos jurídicos, con clientela fiel y diversa, desde empresas cotizadas en bolsa hasta vetustas tiendas de barrio. Me lo advirtió la perfumera de la esquina mientras echaba el cierre: “no tenemos futuro, don Bernabé, los tiempos han cambiado; no podemos competir con gigantes de la distribución, con los monstruos de internet; estamos tan obsoletos como esa loción capilar que yo seguía vendiéndole”. Sentado en mi impersonal cubículo, idéntico a tantos otros, me pongo los auriculares. Mi primera llamada.

    -Fastadvisor, abogados 24 horas, le atiende Bernabé. ¿En qué puedo ayudarle?

    | Enero 2019
     Ganador
     Votos recibidos por la Comunidad: 44

  • LOS CUARENTA CONSTITUCIONALES

    “Cuarenta años de concordia. ¿Volveremos a dinamitar nuestra convivencia?”, piensa el octogenario juez hojeando una Constitución del 78, obsequio para su ilusionada nieta.

    La Sala de Togas del Tribunal es un hervidero de juristas.

    “Defender el derecho de defensa es nuestro juramento hipocrático”, asevera una abogada ante su nieto, ajustándole la corbata. Otro letrado, quien celebra su vigésimo quinto aniversario como colegiado, anima a su hija, seguidora de sus pasos. “El Tío estaría orgulloso”. Y recuerda el cortejo fúnebre de Tío y los demás compañeros de Atocha. El decano Pedrol, al frente.

    Los congregados suben la marmórea escalinata. En el auditorio no cabe un alma.

    “Juro acatar la Constitución, así como lo dispuesto en el Estatuto de la Abogacía…”, manifiesta Laura. “Prometo… ejercer la profesión de Abogada con fidelidad…”, recita Sofía.

    “Celebramos cuarenta años de régimen constitucional, de firme compromiso con los derechos de la ciudadanía…”, proclama, emocionado, el orador.

    | Octubre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 44

  • MI VOZ INTERIOR

    Oí por primera vez mi voz interior durante la vista por la custodia de la ganadora de “Minitalentosos”. “Cita la Sentencia del caso Baby Jane”, me sugirió. Conseguí darle la vuelta al juicio. Desde entonces, escribo mis demandas y recursos al dictado de sus certeros consejos. Le encanta hablarme de jurisprudencia mientras preparo mis pleitos, meciéndome al ritmo del columpio del jardín. Hasta me ayuda a mí, torpe en matemáticas, a calcular indemnizaciones según baremo. Me ha convertido en su auténtica vicaria; le sirvo de altavoz en el mundo exterior. En la última ecografía, hecha la víspera de nuestra festejada victoria en el Supremo, formó una uve con los deditos. Esta niña, en vez de pan, trae bajo el bracito las obras completas de Muñoz Machado. Algunos recién nacidos son socios de clubes futboleros. Mi hija se merece ya el carné del Colegio de Abogados y las credenciales de Lexnet.

    | Marzo 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 112

  • #WeToo

    De verdad te creíste que llegué tan arriba solo por mi talento? ¿Por mi herencia? ¿Porque mis antepasados fueran excelentes profesionales? ¿Por matarme a trabajar, inasequible al desaliento y la fatiga? Ahora conoces la verdad. Aún siento asco. Aquello superó con creces el “derecho a importunarme”, que dirían la Deneuve y las 99. Fui su presa más codiciada. Y hasta sufrí síndrome de Estocolmo. Pero no puedo hacer nada. Litigar sería inútil, una manifiesta pérdida de tiempo. Todo está más que prescrito. Y me falta valor para denunciarlo en las redes. Nadie me creería. Imagínate el panorama, tú que eres jueza. El escándalo en la prensa: “el famoso abogado acusa a la magistrada-estrella de abusos... ella dirigía el prestigioso bufete donde él comenzó su carrera”. Imagínatelo, tú, mi mujer. Y perdóname por habértelo ocultado hasta hoy.

    | Febrero 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 69

  • RAPBOGACÍA

    - Acuso al reggaeton, hip-hop, a la cultura urbana en general
    de desigualdades de género crear.
    Leyes y códigos nos tratan como iguales.
    Otra es la ley en los barrios: nos separan barreras abismales.
    Además, con contratos-basura, nuestras vidas familiar, laboral,
    imposibles son de conciliar.
    Todas ganamos menos. Todas perdemos más.

    - Injustas son tus quejas de pendeja.
    ¿Acaso, siendo tía, no disfrutas esta oportunidad
    de litigar conmigo ante este tribunal?
    En la cultura urbana, babes, sois lo más. Patente realidad.
    Si hasta Bansky es mujer. ¡Lo sabe Trump!

    -Fiscala, abogadete, debo hacer cuanto debo, aunque lo pete.
    Como juez, debería sentenciar:
    “aunque ambos alegatos molan mazo,
    tan justa acusación tendría que prosperar”.
    Pero hoy no voy togado. Hoy solo soy jurado
    de batalla de gallos-gallináceas. ¿Y qué fallo?
    “Versos chungos. Concurso desierto, como el Bronx
    cuando en televisión echan la Superbowl”.
    Que del rap al Derecho… ¡hay mucho trecho!

    | Octubre 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 36

  • ¿UNA SENTENCIA EJEMPLAR?

    ¿Una sentencia ejemplar, digna de las Escrituras, guía para jueces perplejos? ¿Un juicio verdadero, sin abogados? Aquello no pasó de rápido careo. Además, el juzgador no podía cortar por lo sano al margen de las partes, porque ambas mujeres no ejercitaban acciones divisorias, sino extravagantes demandas de maternidad. Y decretada la partición de la criatura, el fallo era irrevocable sin interponer el imprescindible recurso, por mucho que la presunta madre, actriz excelente, clamara que entregasen, entero, el niño a la contraparte.

    Conozco bien al indultado del despedazamiento. No tuve una infancia feliz. Me crie con una auténtica madrastrona. Acumulé tanta rabia que, estudiando cual rabino, me hice letrado para reparar injusticias similares. También para exigir responsabilidades al rey-poeta, por condenarme a malvivir con ella, mi falsa madre, lejos de Jerusalén. Me desterró para que nadie descubriese nuestro parecido. Pero es una verdad como el Templo que Salomón es mi padre.

    | Septiembre 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 57

  • JUSTINIANO BUTLER, ABOGADO

    Como muestra mi apellido, mis ancestros fueron exquisitos mayordomos. Un tatarabuelo, mayordomo mayor de la corte, llegó a sentarse junto al rey en taburete raso. Dicen que el asesino es siempre el criado principal. Absoluta falacia: mis antepasados, lejos de envenenar potentados, sirvieron fielmente a la Justicia además de a sus señores; resolvieron enigmas criminales y ayudaron a esposar a presuntos maleantes de toda laya. Quizá la genética explique mi conducta profesional. Trabajo en el despacho de un famoso abogado. Como mis familiares, defiendo la legalidad. A diferencia de ellos, no soluciono problemas domésticos de mi jefe, aunque le brinde ayudas más valiosas. Le regalo brillantes estrategias procesales, contundentes fundamentos jurídicos. Sin mí, él sería un mediocre picapleitos. Hoy tiene juicio. Demanda millonaria: incumplimiento doloso de contrato, acoso laboral, fraude a la Seguridad Social… A ver cómo se las apaña, solo, frente a mi reclamación. No aguanté sus injusticias.

    | Julio 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 44

  • CUÉNTAME, SHEREZADE

    Una noche le contó la historia del abogado Babá y los cuarenta corruptos. Otra, los casos de derecho marítimo de Simbad y asociados. Lunas después, le cautivó con los juicios de Aladino y su genial pasante de la lámpara maravillosa. Prosiguió narrándole las desventuras del fiscal dedicado a investigar al Ladrón de Bagdad por las arenas del desierto. Engatusando al califa con relatos sobre picapleitos (personajes interesantes, aunque obsesionados por sus honorarios), Sherezade evitó la condena a muerte que le aguardaba en palacio. Tras 100.001 veladas, extinguida la dinastía califal, desaparecido el reino de lejanas lindes, la cuentista consiguió algo más: el mismo Juez Supremo, deseando castigar (siquiera fuera en la ficción) a los insolentes juristas, le conmutó la pena capital de todo ser humano. A cambio de esta licencia de inmortalidad, Sherezade debía inspirar sátiras sobre abogados a apasionados microrrelatistas. Así surgieron muchos cuentecillos de un popular concurso literario.

    | Junio 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 60

  • SUPERVIVIENTES

    La instructora, embarrada, se encarama a un tronco. Un aspirante se desploma. Lo llevan en volandas al hospital de campaña. En los cercanos manglares, aúllan y gruñen monos y macacos.
    La instructora arenga a los demás supervivientes:

    -Estáis aquí para solventar marrones, no para crearlos… defender causas nobles, con uñas y dientes, como fieros marines. Afuera os esperan jaurías de lobos; los malvados personajes de “Juego de tronos”, no los blanditos de "La Casa de la Pradera"...

    Los aspirantes corean:

    -¡Sí, señora!

    -Debéis superar la pandemia de fracasos que aqueja a nuestra profesión. Tenéis en vuestro ADN el gen del triunfador. Vais a ganar todas las batallas ¡Y a quien diga “no puedo más”, le meto un meneo…!

    -¡Sí, señora! ¡Sí, señora!

    -Creo que las pruebas del máster de práctica jurídica se nos están yendo de las manos –confiesa el director del bufete a los socios de Procesal y Competencia.

    | Mayo 2017
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 55

  • PACTOS ENDIABLADOS

    Modestia aparte, soy un triunfador. Dirijo un bufete sito en la cima de Torrespacio y la Guía Chambers. Acabo de entrevistarme con los miembros de la Asociación de Afectados por Pactos Diabólicos. Confían en que, tratándose de acuerdos leoninos e inmorales, conseguiré sentencias anulatorias. He aceptado este encargo tan friki. Litigar contra los abusos luciferinos asegura publicidad gratuita en los medios. Prepararé un contundente argumentario contra cláusulas oscuras (más bien negras), renuncias ilegales…
    Mi teléfono. Número desconocido: 666. Huele a azufre en mi despacho.

    - Se acerca tu hora, vasallo. Pronto me pagarás tu deuda.

    Un terrible escalofrío sacude mi espinazo. Recupero escenas sepultadas en mi memoria. Un adolescente mentecato, desesperado dentro de un pentagrama invertido, vende su alma si aprueba Matemáticas. Luego alcanza éxitos correlativos. Y deviene abogado famoso.

    Con desquiciada premura, devoro jurisprudencia sobre contratos injustos. No puedo perder el juicio. Me enfrento a un fallo eterno.

     

    | Abril 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 51

  • QUÉ DESCANSADA VIDA...

    Abro la página del IX Concurso en la tableta, regalo por mi jubilación. “Actualizar, cartón, concurrencia, piruleta...” Esta vez mandaré una buena historia. ¡Será por tiempo! Irrumpe mi mujer: “Rai, debes pasarte ahora por la eléctrica a reclamar; ¡vaya atropello!”. Me aborda la asistenta: “Señor… Mi hijo… Otro juicio rápido. Defiéndamelo, por favor.” Me para el conserje: “Don Raimundo, cuando pueda, mírese mi testamentaría; mis primos quieren impugnarlo todo.” En el supermercado, la cajera, junto con las vueltas, me endilga una consulta. Mi nieta sale llorando del colegio: “Abu, me han castigado injustamente. Hazme un recurso.” Discusión en el café sobre las reglas del dominó. “Letrado, sé juez: dinos quién está equivocado”, me ruega Pepe. Suena el WhatsApp. “Papá, te llamará compañera por asunto de transparencia fiscal; trátala bien”. ¡Qué razón lleva Carlos! Un abogado no se jubila nunca. ¿Beatus ille…? ¡Pamplinas! Mi consuelo: ya tengo tema para el micro.

    | Marzo 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 121

  • LA OTRA

    Soy la desgraciada protagonista de una copla. Parezco Shirley MacLaine en “El apartamento”. Me considerarás amante despechada... Pues lo siento. Vas a escucharme. Siempre jurándome en vano que cortará contigo… Pero le tienes abducido. Si tú le dices ven, lo deja todo. Puedo testificar que ocupas lo mejor de su vida; yo, apenas unas horas, que él se pasa durmiendo, de puro agotamiento. Aquí me tienes, una muñeca rota, ante la caja tonta, saltando del documental sobre comunicación por ultrasonidos entre mamíferos a la teletienda. No puedo más. Voy a dictar un fallo inapelable: ¡Se acabó! ¡Hasta aquí hemos llegado! Curiosamente soy la legítima, pero parezco “la Otra”. Si al menos fueras mujer de carne y hueso… ¡Te maldigo, Abogacía! Hoy es nuestro aniversario y mírame: yo en arresto domiciliario; él, pateando el juzgado, recurriendo la inadmisión de una provisional, matándose por librar de la cárcel a un criminal convicto.

    | Octubre 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 92

  • MI TROUPE

    Soy el único abogado de una dinastía circense, aunque no me siento oveja negra. Tampoco tiro la toalla ante desgracias o fracasos judiciales: creo que el espectáculo debe continuar. Defender ciertas pretensiones mediante incidentes o recursos supone hacer más piruetas que papá, trapecista. Enfrentarme a fieras con puñetas impide que me llegue la camisa a la nuez. No voy a la zaga de primo Leónidas: cada función enjaulado con llave, solo ante seis tigres, seis. Imitando a mamá, mentalista, memorizo innumerables datos contenidos en carpetas de autos y sumarios. Despierto a jurados sesteantes siendo más ocurrente que abuelo Augusto, celebérrimo payaso. Pero en sala, como en la pista, siempre hay sorpresas. "Si desapareciera esta pretendida prueba de cargo, mi patrocinado debería ser absuelto", estaba alegando cuando, ta-ta-chán, el arma homicida se convirtió en un inofensivo conejo blanco. Había confundido mi toga con la capa de tío Paulino, el mago.

    | Agosto 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 44

  • ROBINSON, ABOGADO

    Seré muy gráfico: cambié el infierno por el paraíso. Estaba enterrado en vida bajo legajos, al borde del infarto con los vencimientos. Soportaba a jueces arbitrarios y clientes impertinentes. La desesperación me llevó a adoptar una decisión radical. Colgué la toga sin decir adiós. Borré de mi memoria normas y códigos, incluidos todos los "pin". Me refugié en esta recóndita isla, plagada de exuberantes plantas y exóticas aves. Ayer, desde mi atalaya, a la tenue luz del eclipse, la panorámica era espectacular.

    Una barquichuela arriba a la playa. Su único tripulante desciende decidido. Camina hacia mí. Se acabó mi soledad voluntaria. Me resignaré. Tendré que llamarle “Viernes”, compartir con él mis tesoros. Ya cercano, me resulta familiar.

    “Abogado, vaya sitio has elegido para montar tu nuevo despacho. Casi perezco buscándote. Debes presentarme dos querellas y cuatro demandas cuando regresemos a la civilización”, espeta mi cliente más contumaz.

     

    | Julio 2016
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 70

  • IN MEMORIAM

    "Un abogado siempre antepone el derecho de defensa a cualquier prejuicio", balbuceó su agonizante padre, treinta años antes.

     

    Cabizbajo, sudoroso, franquea el control del Campo mostrando su credencial de letrado de la ONG. Hacinados junto a la alambrada, otros refugiados lo ven pasar. Desesperados. Han arribado a las mismas costas, han sobrevivido al mismo mar mortífero, han huido del terror guiados por su mismo afán.

     

    "Lucha por la justicia, que no te venza nunca la venganza", escuchó también de aquella exánime boca.

     

    Estrecha mecánicamente la temblorosa mano del demandante de asilo

     

    "Soy su abogado de oficio. Pronto tendrá los papeles en regla", dice en su lengua vernácula al anciano, aquel juez que, treinta años antes, dictando su arbitraria condena, mató a su padre. El traidor que empujó a su familia al destierro. Víctima de otras bestias, más atroces si cabe.

     

    | Junio 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 28

  • EL ALEGATO FINAL

    - In limine litis, invocaré algunas excepciones procesales genéricas: esta Corte estaría vulnerando principios fundamentales, puesto que Vos (dicho sea con los debidos respetos) sois juez y parte. Además, vuestras resoluciones son irrecurribles.

     

    El Magistrado escucha perplejo el alegato del letrado, quien prosigue:

     

    -...En cuanto a mis culpas profesionales, confieso que libré de la cárcel a personajes que no eran trigo limpio, que intenté ligar con juezas buscando la absolución de mis clientes... Pero siempre ejerciendo el derecho de defensa, que considero sagrado. Como abogado, y ruego perdonéis mi atrevimiento, pienso que hasta el Diablo merece un juicio justo.

     

    Tras consultar con Tomás Moro, defensor de oficio, Dios hace un gesto de asentimiento e indica a san Pedro que abra las puertas del Cielo.

     

    -¡Ufff! Presento mi renuncia a juzgar a más picapleitos. Delego en Salomón, experto en fallar casos difíciles -dice antes de abandonar el estrado.

     

    | Mayo 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 32

  • LA PROFESIÓN PRINCIPAL

    Cuentan que un anciano emperador chino, sin descendientes, decidió nombrar sucesor al súbdito más importante.
    - Sin mí mandando el ejército habríamos perdido todas las guerras. No seríais emperador –razonó el general.
    - Yo edifiqué grandes murallas para tener fronteras inexpugnables. Ahora proyectaré un palacio donde gozaréis larga vida -replicó el arquitecto.
    - Todo inútil si enfermáis. Soy el imprescindible –terció el médico.
    - Sin tratados de paz ni contratos, redactados por juristas, nadie respetaría vuestros dominios ni trabajarían médicos ni arquitectos –interrumpió una estudiante de Derecho. - Y como amante de la Ley, debo denunciar a estos cortesanos. Sé de buena tinta china que, aparentando disputar, conspiraron: el general os apresará y encerrará en un asilo construido por el arquitecto donde el médico os envenenará lentamente.
    El emperador hizo probar a los conjurados su propia medicina. Y guiñó el ojillo rasgado a la sagaz joven, matriarca de longeva dinastía.

    | Octubre 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 47

  • LA MISIÓN

    Me hicieron ver que no disfrutaría más del aire libre.
    - No importa. Me paso la vida encerrado en el despacho y los juzgados - repuse. - ¿No aprecian mi moreno californiano? - ironicé.
    Me repitieron que nunca podría despojarme del uniforme...
    - Pero si voy siempre trajeado, cual modelo italiano, revestido con la toga.
    Que tendría que abandonar familia, pareja, amigos...
    - Hace lustros que colgué en la percha del olvido cualquier rollo sentimental. Resultaba incompatible con mi profesión. Por no tener... ni perro tengo.
    Que debería cumplir a rajatabla rigurosos protocolos...
    - Si aplico a diario toda clase de códigos.
    Que no habría retorno...
    - Es igual. Ya saben: ninguna Penélope espera mi regreso.
    Que me lo pensara bien.
    Y aquí estoy, desempeñando el cargo de abogado en esta misión espacial. Metido en una nave. Rumbo a Marte. Mi pretensión: fundar allí un auténtico microestado de Derecho. "¡...3-2-1-0!"

    | Agosto 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 8

  • ABOGADO 24 HORAS

    He pasado la noche revisando los 10.000 folios del sumario. Hacia las cinco me quedé frito. Tuve pesadillas: comparecía juicio tras juicio sin ganar uno solo. Saliendo de casa, me aborda el portero, angustiado por sus preferentes. En el bar, explico al camarero la partición hereditaria troceando una rebanada untada con tomate. De camino al metro, llama mi tía-abuela. Quiere presentar ya la querella contra su peluquero. En el vagón, una pasajera, viéndome cara de jurista, me asalta sin rodeos; me consulta sobre su enrevesado divorcio. En el bufete, Aurelia, la limpiadora, me pide asistencia letrada para su hijo, metido siempre en líos. Sara me encuentra en la biblioteca.
    – Quiere verte el socio-director. Luego recurre mi multa, porfa.
    Don Justiniano me abronca:
    - No puedes tirarte un mes con un único asunto. Debes llevar varios casos, conseguir buenos clientes, cobrarles. No dormir si es necesario. Ser abogado 24 horas.

    | Julio 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 2

  • DESEOS

    El abogado pensaba contundentes alegatos mientras bruñía una lámpara traída del Gran Bazar. De su interior surgió un genio que, reverenciándole, le dijo:
    - Te concederé tres deseos, amo. ¿Cómo te puedo ayudar?
    El abogado, recuperada el habla, formuló su pedido:
    - Desearía tener la mejor clientela.
    - Hecho. No te faltará el pan. Incluso defenderás a presentadoras de programas estrella y pibones hollywoodenses.
    - Segundo: quiero ser elocuente en mis informes orales, cual miembro de la Academia.
    - Concedido. Serás Cicerón reencarnado.
    - Tercero: que en todos mis casos se haga justicia...
    El genio se derrumbó. Apenas balbucía.
    - Uff… Eso… no puedo conseguirlo. Lo siento. Por ti y por mí, que me voy al paro. Y espero me aceptes como cliente y, con tus dotes oratorias recién adquiridas, convenzas al juez de que mi despido es manifiestamente improcedente, dado que tu noble deseo resulta de imposible cumplimiento.

    | Abril 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 16

  • AZAR

    Inmersos en la densa atmósfera de la sala, los litigantes se escrutan. Hacen previsiones sobre las bazas del contrario. La suerte está echada. El joven letrado pone boca arriba sus fundamentos. El avieso fiscal exhibe a continuación los suyos. Celebra, apurando su copa, la evidencia de su victoria. –Prisión para su patrocinado. Pida la suspensión de la condena. No me opondré. Y puede tomarse la revancha en el siguiente caso -dice al cabo. – Mejor tramitaré un indulto. Y acepto el envite. Prefiero el puro azar al capricho judicial - sentencia el abogado barajando los naipes.

    | Marzo 2015
     Participante