ÁNGEL SAIZ MORA

Microrrelatos publicados

  • NO SIN ELLA

    Enamorados de la isla, su mujer y él habían decidido establecerse. Nunca pensaron que lo improbable irrumpiría, el edén se torno infierno.
    Las autoridades les conminaron a recoger lo imprescindible durante solo quince minutos. Ya evacuados, él cayó en la cuenta de que con tanta premura había olvidado algo vital que debía preservar.
    Su mujer no pudo hacer nada por detenerlo. Consiguió abrirse paso a través del cerco policial, bajo un rugido de fondo, olor a azufre y la amenaza bien visible.
    La lengua de rocas derretidas comenzaba a engullir la casa. Con enorme riesgo para su vida logró salir indemne antes de que se desplomase.
    Habían perdido mucho, aunque no le iba a faltar trabajo para ofrecer asistencia legal a quienes, igual que ellos, se quedaron sin vivienda.
    El tejido de la toga parecía más resplandeciente que nunca, a pesar de las cenizas.

    | Octubre 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 46

  • LA LETRA Y EL ESPÍRITU

    Mis padres me aconsejaban que sentase la cabeza, rebosante de fantasía. En su opinión, ya no tenía edad para que los cómics de superhéroes llenasen los estantes del dormitorio y parte de mis horas.
    Esa afición me condujo a ofrecerme voluntario para probar una nueva vacuna. Anhelaba experimentar alguna mutación prodigiosa como efecto secundario, un atributo singular que pondría al servicio de la sociedad. Nada sucedió, claro, pero el baño de realidad fue decisivo para promover un cambio en mi vida.
    Tengo los mismos sueños, solo han variado de color. Sé que nunca llevaré una capa verde o roja, pero sí una toga negra. En mi cuarto hay ahora manuales de Derecho Romano, Civil o Penal. Intercalar las queridas revistas de aventuras entre sus páginas no solo ayuda a su conservación, también mantiene viva la solidaridad y entrega sin límite que aplicaré en mi futuro oficio.

    | Septiembre 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 24

  • MOTIVACIÓN

    La camarera había sido despedida tras el cambio de uniforme estival, cuando quedó al descubierto un gran lunar en su pierna izquierda. El propietario del restaurante alegaba como derecho la exigencia de estrictos requisitos estéticos a sus trabajadores.
    Muchas personas quisieron asistir al juicio, que tuvo amplia difusión mediática. No hubiese suscitado tanto interés de no haber sido por la adecuada orientación del abogado. Sabía de lo que hablaba. Demostró que una buena oratoria, unida a su oficio, puede persuadir y conmover. Habló de esa peculiaridad cutánea como de un estigma que hacía vulnerable a su clienta, por los prejuicios de una sociedad enferma. Supo argumentar que de una sentencia racional, en defensa de la justicia, todo el ser humano sería beneficiario.
    Lograda una elevada indemnización por despido improcedente, el letrado se quitó la mascarilla. Todos vieron aquella mancha de nacimiento junto a sus labios, mientras esbozaba una sonrisa.

    | Julio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 32

  • NINIS

    Fin de semana. Casa rural. Amigos con hijos desmotivados, incapaces de encontrar su camino.
    Alguien hizo un comentario sobre el peligro de que esos hermosos parajes pudieran ser pasto de las llamas. La naturaleza, llena de potencial, pero vulnerable, a veces requiere apoyo y criterio, igual que los jóvenes.
    Mi mujer creyó ver entonces una oportunidad. Propuso fundar una interesante sociedad ganadera. Yo ofrecí mis conocimientos para resolver trabas legales.
    La idea caló entre los muchachos, atraídos por el aire libre y la posibilidad de erradicar incendios de forma preventiva. Las ovejas se encargan de segar, de forma natural, la espesura de esa población y de otras.
    Al tratarse de un empleo compatible con otras actividades, a algunos les ha dado por la poesía. Nuestro Arturo sigue mis pasos y ha hecho historia. Es el primer pastor matriculado en Derecho a distancia.

    | Junio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 61

  • NO LO PUEDO NEGAR

    Acababa de entrar en el bufete y aquel primer caso fue un reto enorme. Pese a mi falta de experiencia, me resultó más asequible reunir información, buscar leyes y la defensa ante los tribunales que digerir la realidad de aquella joven rota, sometida en contra de su voluntad una mala noche. El proceso judicial fue largo y doloroso, pero los malnacidos pagaron por sus abusos. Más difícil parecía que a la pobre muchacha le quedase alguna energía para rehacer su vida.
    Dicen que soy un soñador por creer que el Derecho ayuda a renovar esperanzas en un mundo mejor, que es una alternativa para enmendar atropellos. Esas mismas personas aseguran que me cuesta poner distancia profesional con quienes buscan un poco de justicia. Es natural que piensen así porque es cierto, como también que soy feliz junto a mi mujer, mi primera clienta.

    | Abril 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 29

  • UNA OPORTUNIDAD

    Un profesional de la abogacía, especialista en Derecho Inmobiliario, sabe que hay casos que se pierden, pero conformarse no forma parte de mi naturaleza. Algunos me califican de resiliente y tenaz; para otros, soy cabezón y algo excéntrico. Que no pudiese impedir ese desahucio fue frustrante, pero más me dolía ver abandonada a aquella familia en un áspero entorno urbano.
    Decidí construir una pequeña cocina en una de las salas y habilitar otra para dormitorio. El bufete, de esta forma, pasó también a ser vivienda. Mis empleados al principio no lo aprobaban, pero pronto se acostumbraron, era imposible no querer al pequeño Yakin. Su sonrisa estaba hecha de algún material que transmitía vida.
    Bastantes años después, en plena pandemia, no puedo evitar emocionarme al ver las noticias. Aún no me han puesto la vacuna que desarrolló la empresa farmacéutica de Yakin, pero a mí ya me inocula orgullo.

    | Marzo 2021
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 88

  • SEMILLAS

    Mi hija hablaba con admiración del nuevo profesor de Literatura, un hombre muy desaliñado, que aparte de transmitir conocimientos académicos, dedicaba veinte minutos de cada clase a comentar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Muchos de sus alumnos rechazaron dedicar largos años a convertirse en ingenieros o médicos, anhelaban darlo todo cuanto antes para corregir el mundo.
    Los padres me eligieron a mí, como abogada, para amenazarle con una denuncia, por llenar las jóvenes cabezas de hambre de sueños inalcanzables, que comprometían su porvenir laboral.
    Al conocerlo en persona, pese a su chaqueta raída, confirmé que la elocuencia es su recurso. Reconozco que ha ampliado mi crecimiento personal. A cambio, le asesoro en el suministro de vestuario, que falta le hacía. Alguien le tiene que proteger, además, de reclamaciones legales de padres airados. Soy feliz así, no menos que mi hija, ahora también suya, mientras limpia de plásticos el Mediterráneo.

    | Febrero 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 44

  • GESTOS

    Mariano y yo apenas encendíamos el televisor, al contrario que nuestros amigos, fanáticos de las series, con los que cada vez nos quedaban menos temas para conversar. Por simple integración social seguimos su ejemplo durante meses, aunque no acabase de llenarnos.
    El año que comenzaba, receptor de buenos propósitos, fue una oportunidad para empezar algo distinto.
    No es mi especialización, pero aprendo rápido. Por las noches me dedico a asesorar de forma online a personas inmigrantes sobre visados de residencia, reagrupaciones familiares e integración. No cobro nada. Mi marido prepara platos que dona a la parroquia. Sabemos que es insuficiente para erradicar la pobreza global, pero nunca habíamos dormido tan bien. Aunque lo mejor es cuando quedamos con los amigos. Mariano y yo ya no hablamos de series, ellos tampoco, ahora enmudecen para escuchar nuestro entusiasmo, mientras piensan en qué podrían hacer.

    | Enero 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 57

  • UNA INVERSIÓN

    Acuden a mí cuando su salud, con motivo de la edad, se convierte en un factor a vigilar. Es el momento de preparar la defensa.
    Tanto si alcanzo un acuerdo amistoso, como si el juicio se celebra, no debo ocultar las faltas de mis clientes. Nada escapa a ese Alto Tribunal, desde una simple nuez, sustraída de una frutería en la infancia, a una mentirijilla que causó algún perjuicio. Mi trabajo consiste en buscar atenuantes, proteger a mis defendidos de interpretaciones estrictas de unas leyes consideradas sagradas.
    Siempre sucede lo mismo: resultan absueltos, cruzan la puerta de acceso al Paraíso y no vuelvo a verles, ni cobro mis honorarios. Suelen despedirse con un: «Que Dios se lo pague», que en nada ayuda a llegar a fin de mes. Lo importante es que, con mi altruismo, me estoy ganando el Cielo.

    | Octubre 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 20

  • ASOCIADOS

    La reunión tenía un único asunto: el posible despido de la empleada de la limpieza. El razonamiento de un joven, sobre su menor rendimiento con deterioro de las zonas comunes, provocó aplausos de apoyo de algunos propietarios.
    Otra joven admitió que doña Herminia, debido a su reuma, quizá no cumplía alguna tarea con prontitud, pero la comunidad iba a incurrir en un despido improcedente, por ser difícil de demostrar. Además, a la mujer solo le quedaban dos meses para jubilarse. Hubo murmullos de solidaridad.
    El administrador habló con ambos jóvenes. Pasados unos minutos dijo que habían decidido cooperar. Complementarían su último curso de Derecho con refuerzo a las labores de limpieza. La propuesta, que recibió el apoyo admirado de los vecinos, fue el principio de una alianza que el tiempo vino a fortalecer cuando montaron un bufete. A sus hijos nunca les faltó ropa de punto de doña Herminia.

    | Agosto 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 28

  • QUIMERAS

    Secundino llega a tiempo para el informativo de la noche en su cadena de televisión favorita, nunca se lo pierde. Apenas pudo ir al colegio, trabajó hasta que sus huesos se lo permitieron. Un abogado hizo que le diesen la incapacidad permanente. Si hubiera podido estudiar habrían sido leyes, para hacer justicia y ayudar a la gente.
    Secundino, a su manera, dedica casi todo su tiempo a los demás y no se conforma con una única buena causa. Eficaz o no, pasa sus días plantado junto a la puerta del ayuntamiento, con papeles que detallan los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, que está encantado de facilitar a los transeúntes. Hablan de acceso a la educación, o del fin de la pobreza.
    Hoy, en el telediario, han dicho que es un loco romántico. Él se ha limitado a sonreír. Esa noche, como todas, dormirá lleno de paz.

    | Julio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 44

  • CAZA Y PESCA

    Me arrepentí de acompañar a un amigo a una fiesta. Había demasiada gente, sin respeto a las distancias. Él no tardó en quitarse la mascarilla. Después vació de golpe todo el alcohol vertido en un vaso dentro de su gaznate.
    Como abogado, tanta transgresión de las leyes me hacía sentir incómodo. Pasé por el baño para lavarme las manos con agua y jabón. Una joven, que también se marchaba, dijo que prefería conservar su salud y no poner en riesgo la de otros con imprudencias, añadió que estaba cansada de verse envuelta en plástico.
    Mi amigo y casi todos los presentes fueron cazados por el patógeno. Lo que a mí me sucede tiene relación con la pesca. Mordí el anzuelo de mi prudente enfermera. Ella apenas tira del hilo, yo no tengo intención de soltarme. Alguna vez sabré a qué sabe la sonrisa que imagino bajo su mascarilla.

    | Junio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 20

  • EL TOQUE JUSTO

    Su apariencia frágil contradecía el gesto lleno de decisión. Acudió a mi despacho para denunciar una irregularidad mientras participaba en un concurso de talentos. La primera fase consistió en el envío de una grabación de audio. El jurado había destacado sus rasgueos llenos de destreza y virtuosismo. La última prueba era una actuación en directo que no tuvo oportunidad de realizar, al ser eliminada por ser mujer. Le dijeron que las guitarristas flamencas son una rareza.
    Perdimos el juicio. Según la sentencia, que supuso una brecha para el ánimo, los organizadores podían elegir o discriminar a quien desearan.
    Contagiado del espíritu luchador de mi clienta, decidimos transmitir este resultado a la prensa. Políticos y asociaciones alzaron la voz contra semejante desigualdad.
    Ahora su nombre es conocido y le llueven los contratos. Yo me he convertido en su representante legal y algo más. Nunca un fracaso profesional fue tan positivo.

    | Marzo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 42

  • CONFIANZA

    El director del bufete insistió en que fuera yo quien me ocupase del caso. Estuve a punto de renunciar al empleo, demasiado complejo para un recién llegado sin experiencia, pero mi cliente me inoculó su magia con un abrazo nada más conocerme.
    Logré que declararan su despido improcedente tras consultar directivas, reales decretos y hasta una convención de la ONU. Cuando la empresa optó por la readmisión tuve una corazonada, que no dudé en promover entre los socios del despacho: debíamos contratarle.
    El bufete es ahora más productivo, nuestro crecimiento se debe a la motivación. El nuevo bedel, con síndrome de Down y sonrisa franca, hace que todo parezca posible, como cuando el director creyó en mí pese a la tartamudez.
    Mientras preparo mi tesis sobre «La necesidad de un Derecho inclusivo y la inclusión como derecho», me he especializado en los de las personas con discapacidad.

    | Febrero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 49

  • SIMBIOSIS

    Todos pensaban que su inexplicable relación estaba abocada al fracaso. Él, de pocas palabras y muy organizado. Ella, extrovertida y caótica, deseosa de cambiar el mundo, empeñada en proteger el planeta de la degradación ambiental.
    Finalizados los estudios de Derecho se anunciaron como Sánchez & Sánchez, abogados especialistas en delitos contra el ecosistema. Pocos apostaban por dos recién graduados sin experiencia.
    Él tenía un talento natural para la redacción de demandas, alegatos, recursos y demás escritos procesales. Ella era persuasiva con su dialéctica a la hora de alcanzar acuerdos o en la vista oral.
    Muchos habían predicho, cuando decidieron adoptar niños africanos y asiáticos, que ya no podrían pleitear contra empresas contaminadoras. Sus pequeños, un ejemplo de diversidad, lejos de ser impedimento, fueron otro acicate para luchar por un mundo sostenible.
    Los agoreros presumían de conocerlos cuando aparecieron en la portada de la revista Time.

    | Enero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 49

  • CONOCIMIENTO DE CAUSA

    Como estudiante de Derecho soñaba con asistir a un juicio, pero nunca en calidad de acusado. El juez determinó que había desatendido mis obligaciones electorales. La abogada de oficio hizo que la sanción económica no fuera demasiado gravosa. Nadie sabía, ella tampoco, que las dos vocales que un sorteo puso en la mesa en la que yo debía ser presidente, junto a la misma urna, eran sendas novias que ignoraban que vivían en competencia. Una situación embarazosa y, quizá, un mensaje vital digno de análisis. Hui antes de que me viesen.
    Caí simpático a la letrada, nos dimos el teléfono y no tardó en comunicar conmigo. También recibo llamadas de una atractiva vigilante que conocí ese mismo día en los tribunales. A veces no recuerdo con quién estoy citado. Solo tengo claro que mi trabajo de fin de grado será sobre la bigamia en el Código Penal.

    | Mayo 2019
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 23

  • EN EL AIRE

    No era el único hijo de una pareja rota, pero pocos tenían ambos padres abogados, especializados en divorcios. En aquel contencioso, al dolor por la situación familiar se unía la rivalidad profesional.
    La custodia del muchacho fue motivo de litigio. El chico, desamparado, solo hallaba consuelo con sus abuelos y en un columpio de barras rígidas. A medida que sus progenitores incrementaban la pugna él subía el ritmo y se atrevía a ponerse de pie, a soltarse una mano y hasta a dar vueltas completas. Se acostumbró a vivir sin apenas apoyos, en permanente acrobacia.
    Sus abuelos desempeñaban un papel vicario fundamental al sustituir a sus padres, demasiado ocupados en destrozarse. Ellos le apuntaron a una escuela de circo. Cuando, años después, un periodista le preguntó cómo había superado el baremo más exigente, hasta convertirse en el mejor trapecista del mundo, dijo que se lo debía a su familia.

    | Marzo 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 49

  • COMO ESTE. COMO ELLA

    Mis padres cumplían una máxima de forma rigurosa y sin género de dudas: dar a su hija pequeña lo mismo que al mayor. Empeñados en que fuésemos iguales, me apuntaron a baloncesto, igual que a él, pese a que no soy hábil con el balón. Solo concebían que llegase a ser ingeniera, como el primogénito, pero lo mío son las letras. Vivía traumatizada, incapaz de conciliar mi singularidad con sus deseos.
    La tía Luisa me regaló una mascota. Mis padres se empeñaron en que, igual que al perro de mi hermano, debía sacarlo a pasear con correa. Cuando un gato callejero destrozó a Ricky, mi hámster, la tía vio una oportunidad de romper la barrera intolerante de mis progenitores. Logró que un juez les retirase la patria potestad para adoptarme, bendito el día.
    Quiero ser escritora. En muchos de mis relatos, como este, aparecen abogados, como ella.

    | Octubre 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 22

  • Darwin

    Al salir del colegio encontré un curioso lagarto. Papá, que dice que adoptar animales forma parte de mi ADN, permitió que me lo quedase hasta que mamá regresara de viaje. Ella es cariñosa, lista y abogada. Solo tiene dos defectos: odia a las mascotas y ve demandas por todas partes.
    Mamá volvió antes de tiempo porque un juicio no se celebró. Al encontrarse a Darwin imaginó enfermedades y una pandemia –a saber qué es eso-, denuncias de particulares y requerimientos de la autoridad sanitaria. Escoba en mano, amenazó con propinarle un “meneo mortal” si no me lo llevaba –mamá combina palabras cultas y vulgares-. Tuve que soltarlo en una pradera lejos de casa.
    Darwin me ayudaba con los problemas de química, que tanto me cuesta solventar en mi camino para ser bióloga naturalista, pero sé que estará bien con los suyos, que vinieron a buscarlo en una nave diminuta.

    | Mayo 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 27