ELENA BETHENCOURT

Microrrelatos publicados

  • En el fondo del mar

    Dicen que fuera del agua hay vida. Mejor que la acuática, quizás, porque ninguno de nuestros compañeros ha vuelto de allí. Incluso se rumorea que delfines, orcas y focas debutan como artistas en tierra firme.
    Sin embargo, parte del reino marino culpa injustamente a los hombres de nuestros males. Yo, como pez abogado de causas perdidas en el fondo del mar, defiendo que vienen en son de paz. Que en realidad nos envían regalos, tales como anillas para usar como collares, vertidos para que probemos otras texturas, trozos de colores para decorar mareas...
    Cuando mueren nos dejan incluso sus translúcidos corazones de plástico duradero, capaz de conservar mejor su bondad.
    Hoy mismo picaré a propósito en el anzuelo, caeré en sus artes de pesca, me llevarán a su maravilloso mundo y volveré con las pruebas necesarias para demostrar su inocencia. Que me muera si lo que digo no es verdad.

    | Junio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 9

  • La ley y el orden

    Mi niño trajo del colegio un mini invernadero de juguete para un experimento de Ciencias. Con ilusión plantamos muchas semillas y día a día las vimos brotar. Al cabo de unas semanas ya teníamos un ecosistema en miniatura con su flora y su fauna.
    En el pequeño bosque aparecieron parejas de humanos diminutos muy cariñosos que se dedicaron a procrear. Se organizaron y en tan solo unos meses ya habían construido la primera ciudad.
    Pasábamos horas mirando embelesados aquel fantástico micromundo hasta que llegaron los problemas: rencillas, robos, abusos, picaresca... Y con los delitos surgieron los castigos de una crueldad tan primitiva que nos resultaba imposible de soportar.
    No sabíamos qué hacer para proteger a nuestras criaturillas de aquella barbarie. Todo mejoró cuando —decididos a ahorrarles siglos de evolución del Derecho hasta la justicia actual— introdujimos en el invernadero minúsculos ejemplares de nuestro Código Civil y Penal.

    | Mayo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • LECCIONES

    Cuando llegó la vacuna, buena parte de la población mundial había desaparecido.
    Al terminarse la propagación, todos los pueblos de la tierra salieron de su confinamiento para dirigirse al juicio de la humanidad contra el coronavirus. Mientras andaban hacia el lugar, no podían resistir la tentación de besarse, abrazarse y ayudar a los más débiles a avanzar. También notaron que el aire era más puro, el agua más transparente y las flores brotaban de cualquier rincón.
    Ninguno de estos hechos fue usado como atenuante por la defensa. Al contrario, el acusado se declaró culpable, pero señalando a los presentes, preguntó: “¿Y cuál es vuestra responsabilidad en lo ocurrido?". Como ya no llevaban mascarillas para cubrirse el rostro, ninguno pudo ocultar su rubor. Todos bajaron la cabeza al tiempo que sintieron un deseo irrefrenable de lavarse otra vez las manos con agua y jabón.

    | Abril 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 11

  • La ley de los sueños

    Coge el trapo y, antes de limpiar el polvo de la mesa, escribe con el dedo: “Nadie me podrá discriminar”. Luego dibuja en el vaho de los cristales: “No más desigualdad”. Frota hasta dejarlos relucientes, se ve reflejada en ellos y se repite: “Sabes bien que eres la primera de la familia a la que se le da esta oportunidad”. Llena el cubo de agua y piensa: “Lucharé por mí y por las demás”. Sonríe. Coge la fregona y, con movimientos circulares, va trazando por los pasillos la frase: “No a la brecha salarial”.
    Mientras baja fregando las escaleras del juzgado, sueña con el resultado positivo del examen de mañana y va recitando de memoria los temas de Derecho Laboral.

    | Marzo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 11

  • Un cliente muy especial

    Llegó desnudo a la ventana de mi despacho. Mientras mi cabeza intentaba dilucidar si era un niño o un hombre con algún problema de crecimiento, se puso a llorar. Dijo que yo le entendería porque la justicia y él iban de la mano. Me pidió ayuda para demandar a su empresa y recuperar su empleo. Entre sollozos, explicó que a pesar de los siglos de antigüedad en el puesto, le despidieron por no ser tan productivo y eficaz como antes. Ahora preferían a alguien que dominase las redes sociales y el lenguaje inclusivo y que entendiese a los jóvenes de hoy.
    Repetía que el mundo entero estaba en peligro si nadie le ayudaba a promover su labor.
    Le pregunté, por pura curiosidad, cómo iba a pagar mis honorarios. Fue entonces cuando desplegó sus alas y, mostrándome el arco y las flechas, me juró que nunca me faltaría el amor.

    | Febrero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 16

  • LA LEY DEL DESEO

    Soy abogado. Me gusta representar a los desfavorecidos si puedo, pero se está convirtiendo en norma consuetudinaria que medie en todos los conflictos de mi edificio.
    Ayer el vecino del quinto llamó a mi puerta. Era mal momento, pero le atendí igualmente. Me contó, muy afectado, que había encontrado un calcetín de hombre entre las sábanas y que no era suyo. Al preguntarle si había visto algo más, dijo que un cactus que estaba sobre la mesa del comedor estaba aplastado y la tierra fuera del tiesto. Luego rompió a llorar: le habían insinuado que su mujer tenía un amante en el edificio, pero prefería pensar que entró un ladrón.
    Le prometí que hablaría con todos y le pedí el calcetín como prueba del delito.
    Cuando se fue, abrí la lavadora, puse el calcetín con su compañero y terminé de quitarme los pinchos del cactus con las pinzas de depilar.

    | Julio 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 14

  • Apocalipsis

    Acaban de decretar otro toque de queda en la aldea. El abuelo se queja de estas decisiones arbitrarias. A la luz de una vela nos habla de la vida de antes de la explosión, de cuando era abogado y había leyes, jueces, paz, orden, agua corriente y electricidad. Civilización, dice. Con nostalgia saca de un cajón un cartel muy llamativo que anuncia veinte gigas por diez euros. No sabemos qué son gigas, ni euros, ni eso que él llama “acceso a la información”, pero por verle feliz hemos empezado la Operación Rescate.
    Miguelito ha sido el primero en salir. Se ha defendido con uñas y dientes. Acaba de volver con la ropa hecha jirones, lleno de mordidas y arañazos, pero bien aferrado con los dos brazos a su botín. Se ha desplomado a los pies del abuelo y, orgulloso, le ha ofrecido el último ejemplar del Código Civil en papel.

    | Junio 2019
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 9

  • Malas elecciones

    Todo lo hice por amor, señoría. Me enamoré de mi vecina, pero una mujer tan guapa tiene mil pretendientes, la competencia es dura y yo soy muy tímido. Mi única opción era ponérselo por escrito. Así que le escribí una nota, la metí en el sobre sepia del Senado y me dirigí a mi mesa electoral donde ella era presidenta. Lo introduje en la urna y me fui a casa a fantasear con la cara que pondría al encontrar mi mensaje durante el recuento de las papeletas. Le parecería tan tierno que se intentaría comunicar conmigo esa misma noche, seguro. O quizás no. Igual me odiaría por ponerla en ridículo. Me entró el pánico, ansiedad, no sé… Podía haber hecho un análisis mejor de las consecuencias, pero me cegué, señoría, entré en el colegio electoral justo antes de las ocho de la tarde, cogí la urna y eché a correr.

    | Mayo 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 22

  • Si no fuera ella

    ¡Mírala! ¡Quién lo iba a decir en 1978 cuando tuvimos que convencer a todos de que queríamos tenerla! Unos decían que sí, otros que no, que mejor nos quedáramos como estábamos, que éramos jóvenes e inexpertos, que era mucho cambio y nos íbamos a arrepentir. Al final ganó la mayoría y la verdad es que desde aquel día de diciembre nos sentimos orgullosos de ella. Quizás tiene alguna cosilla que corregir pero en general nos ha salido buenísima. Además, es una fiel defensora de los derechos de la ciudadanía y en lo suyo se ha ganado el respeto de todos.
    Por su cumpleaños vamos a hacerle una fiesta por todo lo alto aprovechando el puente. Esperemos que no haya mucho jaleo con lo del cuarenta aniversario de la Constitución porque nuestra Inmaculada, la primera abogada de la familia, se lo merece todo y mucho más.

    | Octubre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 7

  • Ganar o perder

    La última vez subió y le gritó que no era digna de nadie y que fuera a donde fuera la iban a repudiar. Ella murmuró algo y terminó con varios huesos rotos. La cuidó durante su larga convalecencia porque en el fondo es un buen hombre, según ella.
    Mil veces piensa en conjugar el verbo “denunciar” en pretérito, pero al final es más fácil decir: “Le perdoné”. Además él asegura que puede convencer al juez y a cualquiera de que es mala madre y tiene miedo.
    Ahora se concentra mejor. Piensa qué puede contestar antes de decir nada. Comparte sus aficiones. Hoy, mientras él está en el bar, ella ve el partido en casa y llora por cada pérdida de balón, vitorea cada tanto y saborea los penaltis en el área contraria. Porque si esta noche su equipo sale victorioso, puede que tal vez, tenga la fiesta en paz.

    | Septiembre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • JUICIO RÁPIDO

    Estando en la cama con la mujer del juez lo oigo llegar a casa, cojo mis cosas y me voy al frío balcón como medida cautelar, pero me suena el móvil y me descubre. Dice que si estoy ahí y desnudo, ve solo dos posibilidades: o soy un héroe y entonces tengo que saltar o soy el amante de su esposa y me va a juzgar ahí mismo.
    Empiezo a llorar y me dice burlón que me deja ir si defino palabra por palabra el delito de adulterio tal y como aparece en el antiguo Código Penal. Dispongo de media hora mientras piensa a qué me va a sentenciar.
    No he llamado a la policía porque si mi mujer se entera me mata. Por eso te llamo a ti, a ver si tienes un código penal de esos, un glosario o lo que sea porque me estoy quedando helado.

    | Agosto 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • Protagonista accidental

    El mismo niño me pide que le empuje el columpio por enésima vez. Dejo a mis gemelos solos y lo empujo un poquito más fuerte. Sale disparado y se estrella contra el suelo. Enseguida vienen sus padres, dos policías, una ambulancia y un abogado. Me ponen una denuncia por acoso infantil y una demanda por lesiones.
    Sale el vicario de la iglesia con doscientos feligreses y me increpan por abandonar a mis gemelos. Me hacen un juicio mediático exprés y pierdo la custodia de los niños. Con sus absurdos baremos la pensión alimenticia es millonaria.
    Muchos adolescentes me graban con el móvil. La noticia se hace viral a un ritmo frenético. No puedo respirar, transpiro y me mareo. La ambulancia se lleva al niño lesionado
    Todos señalan el árbol. ¿Dios, pero es que me van a colgar? Ya iba a salir corriendo cuando entre las ramas vislumbré la cámara oculta.

    | Marzo 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 15