Sergio Capitán Herraiz

Microrrelatos publicados

  • En casa del herrero.

    En agosto me propusieron redactar un texto sobre verano y desconexión. Soy un ferviente defensor de los derechos laborales, como pone de manifiesto mi participación en la redacción del artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores, relativo a vacaciones. Sí, es un poco incongruente, pero lo pagaban bien y tragué.
    Aquellos días mi pareja (y socia del despacho) no paró de repetirme que me encontraba distante. Yo asentía, apagaba el ordenador y me bajaba a la playa.
    Así es que tuve que programar el momento de terminar la tarea, entre el sábado por la tarde y el domingo. De nuevo me encontré con las caras largas. Entonces esgrimí el artículo 37.3, que me permite descansar de ellos día y medio a la semana. Mis hijos, estudiantes de derecho, lo entendieron y se fueron a coger olas. Mi mujer me ha recordado que es especialista en derecho de familia. ¿Debería preocuparme?

    | Agosto 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • El mejor amigo

    Cuando me llamaron para participar en la redacción de la nueva ley de Bienestar Animal, no dudé ni un segundo.
    Miré todas las fotos de mi despacho: nuestra boda, el nacimiento de Claudia, la familia que crece…
    Me detuve largo tiempo contemplando aquella en la que aparecía la llegada a casa de nuestra mascota.
    No está siendo fácil. El Anteproyecto de Ley, en fase de trámite de información pública, ha levantado ampollas entre los cazadores, sobre todo los que lo hacen con perros. También el hecho de que los hurones pasen a ser considerados animales de compañía. Al menos hay consenso en que las multas por maltrato o abandono tienen que ser ejemplares.
    A punto de jubilarme y después de tantos años de carrera profesional, por fin puedo empezar a corresponder al que fuera mi mejor amigo.
    Ese y no otro es el legado que dejó Dulce, nuestro hurón.

    | Abril 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 22

  • Problemas del primer mundo

    Nada volvió a ser igual. Desde que mi despacho aprobó una serie de medidas para la conciliación familiar, todos los miércoles por la tarde podía pasarlos con mis hijas. Vivir en una gran ciudad te hace apreciar aún más estas cosas, y así renació mi niño interior. Disfrutaba haciendo los deberes, merendando y tirándome en el suelo con ellas. Al acabar la tarea, les concedía media hora de televisión. Se supone que a esa hora estarían los dibujos, pero aquel día los telediarios en directo copaban todas las cadenas. ¡Europa condena esta guerra!, decían al unísono.
    Pasaron los días y, en medio de la impotencia, me pregunté que podía hacer yo por ese pueblo. Vinieron refugiados a España y las tardes libres de los miércoles les estoy ayudando con los trámites legales para iniciar aquí una nueva vida.
    Mis hijas se quejan de que ya no juego tanto con ellas.

    | Marzo 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 29

  • Economía circular

    Hasta aquel remoto valle del Pirineo no llegaba internet. Sin embargo, no paraban de construirse urbanizaciones en parajes protegidos.
    Las malas lenguas decían que algunos se estaban llevando más de una comisión, y una denuncia anónima puso sobre la pista a la policía. La alcaldesa fue detenida poco después.
    Me tocó defenderla y lo primero que le pedí fue completa honestidad conmigo.
    Era abogada también y al principio no se mostró muy dispuesta a colaborar. Traté de empatizar con ella y le dije que, entre nosotras, su silencio no tendría efecto desestimatorio. Sonrió, y me contó que todos esos fondos irregulares los había donado a una fundación. Pudimos demostrarlo ante el tribunal con las correspondientes transferencias y el juicio quedó visto para sentencia.
    Al acabar tomamos un café y le pregunté a qué se dedicaba la fundación. Contestó que a llevar internet a las zonas rurales.

    | Febrero 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 13

  • Maldito karma

    Pese a la incipiente lluvia, salió toda contenta del concesionario con su flamante descapotable. Me lo merezco, pensó, mientras se mesaba los cabellos con la mano que no sujetaba el volante.
    El gobierno local estaba otorgando jugosas subvenciones para preservar el tejido empresarial y ella se había comprometido a mantener a todo el personal de su despacho de abogados. A costa, eso sí, de bajar los salarios a la mitad. Hay que reducir costes, repetía a modo de mantra.
    La profesionalidad de los letrados en plantilla hizo que no cayera la calidad de los servicios jurídicos ofertados.
    Eso sí, ella había cobrado su bonus íntegro, e inmediatamente había ido a por un coche nuevo.
    Con lo que no contaba era con saltarse un ceda el paso poco visible y embestir a otro vehículo.
    Su secretaria, para ahorrar, no había cogido el seguro a todo riesgo.

    | Octubre 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 24

  • Bucle

    Muchos le decían que su trabajo de vigilante de seguridad debía ser de lo más aburrido y rutinario y que debía esforzarse en encontrar otra cosa de manera urgente.
    Manuel sonreía, mientras recordaba que era la mejor forma que tenía de costearse los estudios de abogacía y que entre ronda y ronda sacaba algo de tiempo para repasar sus apuntes.
    Años después, tiene un puesto de responsabilidad en un prestigioso despacho. Entre sus cometidos está el fortalecer las colaboraciones con una gran diversidad de profesionales de distintas ramas del derecho.
    Hoy, al acabar la jornada laboral, se ha despedido del guardia jurado. Éste, ruborizado, ha escondido el código civil que tenía abierto en la mesa de la garita.
    Y Manuel ha sonreído, recordando.

    | Agosto 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 10

  • La plaga

    La población de la ciudad se había conjurado para erradicar a las hormigas. Millones de ellas recorrían las calles en busca de alimento.
    Yo, como abogado especialista en los derechos de los animales me opuse. Siempre me ha enternecido este simpático insecto, tan trabajador y vulnerable a partes iguales. Bueno, eso y el saber que son un cliente que no regatea las facturas ni inventa excusas para acabar pagando a ciento ochenta días.
    Además, tras darle una pensada, encontré una nueva oportunidad de negocio, con el empleo de estos invertebrados en las obras del garaje subterráneo, ya que sufrían un considerable retraso.
    Desde entonces, todos los días me asomo a mi despacho y me froto las manos mientras contemplo como trabajan a destajo, a dos euros la hora.
    Pero hoy han hecho unos surcos enormes en el suelo, con una caligrafía casi perfecta, en la que puede leerse: “Queremos negociar”.

    | Junio 2021
     Participante

  • Currículum Vitae

    “Innovador”. Así, sin más. Y se había quedado tan pancho.
    A pesar de que no pagábamos un duro y les teníamos trabajando sesenta horas a la semana, cada año recibíamos miles de currículos de candidatos a entrar como becarios en nuestro prestigioso despacho de abogados. Para hacer más sencilla la gestión, decidimos crear un portal en internet acotando los campos a rellenar y el máximo de palabras a emplear.
    Había un apartado que admitía 250 palabras: “Defina su carácter”. Y el angelito lo había zanjado con un escueto “Innovador”.
    Arrastré el ratón para ver que más genialidades se le habían podido ocurrir a aquel aspirante a pisar nuestras instalaciones y llegué hasta el último punto.
    Otros datos de interés: “Si ha tenido el valor de leer hasta aquí, en equidad y por educación, deje que me ría de usted”.

    | Septiembre 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 4