Sergio Capitán Herraiz

Microrrelatos publicados

  • Maldito karma

    Pese a la incipiente lluvia, salió toda contenta del concesionario con su flamante descapotable. Me lo merezco, pensó, mientras se mesaba los cabellos con la mano que no sujetaba el volante.
    El gobierno local estaba otorgando jugosas subvenciones para preservar el tejido empresarial y ella se había comprometido a mantener a todo el personal de su despacho de abogados. A costa, eso sí, de bajar los salarios a la mitad. Hay que reducir costes, repetía a modo de mantra.
    La profesionalidad de los letrados en plantilla hizo que no cayera la calidad de los servicios jurídicos ofertados.
    Eso sí, ella había cobrado su bonus íntegro, e inmediatamente había ido a por un coche nuevo.
    Con lo que no contaba era con saltarse un ceda el paso poco visible y embestir a otro vehículo.
    Su secretaria, para ahorrar, no había cogido el seguro a todo riesgo.

    | Octubre 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 24

  • Bucle

    Muchos le decían que su trabajo de vigilante de seguridad debía ser de lo más aburrido y rutinario y que debía esforzarse en encontrar otra cosa de manera urgente.
    Manuel sonreía, mientras recordaba que era la mejor forma que tenía de costearse los estudios de abogacía y que entre ronda y ronda sacaba algo de tiempo para repasar sus apuntes.
    Años después, tiene un puesto de responsabilidad en un prestigioso despacho. Entre sus cometidos está el fortalecer las colaboraciones con una gran diversidad de profesionales de distintas ramas del derecho.
    Hoy, al acabar la jornada laboral, se ha despedido del guardia jurado. Éste, ruborizado, ha escondido el código civil que tenía abierto en la mesa de la garita.
    Y Manuel ha sonreído, recordando.

    | Agosto 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 10

  • La plaga

    La población de la ciudad se había conjurado para erradicar a las hormigas. Millones de ellas recorrían las calles en busca de alimento.
    Yo, como abogado especialista en los derechos de los animales me opuse. Siempre me ha enternecido este simpático insecto, tan trabajador y vulnerable a partes iguales. Bueno, eso y el saber que son un cliente que no regatea las facturas ni inventa excusas para acabar pagando a ciento ochenta días.
    Además, tras darle una pensada, encontré una nueva oportunidad de negocio, con el empleo de estos invertebrados en las obras del garaje subterráneo, ya que sufrían un considerable retraso.
    Desde entonces, todos los días me asomo a mi despacho y me froto las manos mientras contemplo como trabajan a destajo, a dos euros la hora.
    Pero hoy han hecho unos surcos enormes en el suelo, con una caligrafía casi perfecta, en la que puede leerse: “Queremos negociar”.

    | Junio 2021
     Participante

  • Currículum Vitae

    “Innovador”. Así, sin más. Y se había quedado tan pancho.
    A pesar de que no pagábamos un duro y les teníamos trabajando sesenta horas a la semana, cada año recibíamos miles de currículos de candidatos a entrar como becarios en nuestro prestigioso despacho de abogados. Para hacer más sencilla la gestión, decidimos crear un portal en internet acotando los campos a rellenar y el máximo de palabras a emplear.
    Había un apartado que admitía 250 palabras: “Defina su carácter”. Y el angelito lo había zanjado con un escueto “Innovador”.
    Arrastré el ratón para ver que más genialidades se le habían podido ocurrir a aquel aspirante a pisar nuestras instalaciones y llegué hasta el último punto.
    Otros datos de interés: “Si ha tenido el valor de leer hasta aquí, en equidad y por educación, deje que me ría de usted”.

    | Septiembre 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 4