José Luis Barros Justo

Microrrelatos publicados

  • Indulto

    Durante mi juventud pertenecí a ese grupo denominado “de riesgo”, o población vulnerable, como también se nos llamaba. Es decir, recién licenciado en derecho, sin empleo, pero dispuesto a batirse en gallarda lid, si se presentaba la oportunidad, para erradicar la injusticia del orbe. Un idealista de tomo y lomo. Hoy se cumplen diez años de mi entrada en la política. En ese tiempo me he afiliado a tres partidos y he cambiado de discurso en, al menos, doce ocasiones. Acabo de jurar mi nuevo cargo ante el rey: Ministro de justicia. Lamentablemente, no puedo quedarme al ágape en mi honor, tengo que ir corriendo a la sede del partido, a firmar ese puñetero documento.

    | Junio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 21

  • AL AMPARO DE LA LEY.

    Le pregunté a mi abogado si el propietario de una vivienda podía desalojar por la fuerza a un okupa.

    - ¡Ni se le ocurra!, contesto tajante. Usted no sabe de qué material está hecha esa gentuza. Conocen la ley al dedillo, y algunos incluso pertenecen a bandas organizadas. Pueden ser muy peligrosos.
    Vamos a construir una sociedad de maleantes si permitimos este vandalismo, pero debemos actuar conforme a derecho; así que sea resiliente , aléjese del estrés urbano y no haga tonterías.
    El proceso será largo, tenga paciencia.

    Quise interrumpirle para hablarle de mis problemas económicos, las deudas, el embargo... Pero decidí callarme y regresar a mi nueva casa, donde al amparo de la ley, podré permanecer por tiempo indefinido.

    | Marzo 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 9

  • Turno de oficio

    Con lo que me gustaría oír tranquilamente el discurso del rey, y disfrutar de una buena cena familiar, pero aquí estoy…
    El deber me llama, y en el turno de oficio me encuentro con una situación escalofriante:
    “Matrimonio joven, desahuciado. La mujer, ama de casa, a punto de parir, y el marido, un carpintero en paro que, como autónomo, no tiene derecho a ninguna prestación.”
    ¡Jesús, qué panorama!
    Les busco habitación en una pensión cercana y me despido, después de entregarles una bolsa con algo de comida fría, y un kit básico con pañales, una loción y un chupete clásico.
    La situación de esta gente clama al cielo. Mañana hablaré con la asistenta social, a ver si les encuentra alguna solución. Ese bebé nacerá en cualquier momento, y no vamos a dejarlo de la mano de dios.

    | Enero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 11

  • Hipocondríaco

    Aquel joven abogado era un iluso y un ególatra consumado. Los dos verbos que manejaba con soltura eran Ser y Tener. Creyó que su convalecencia sería corta y que al final saldría victorioso. Cuando el especialista le comunicó el diagnóstico, le faltó tiempo para repudiar la idea y contestar al galeno con una amenaza de demanda civil. Menos mal que la gripe se curó sola, a los siete días.

    | Septiembre 2018
     Participante
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