SANTIAGO MESSA POULLET

Microrrelatos publicados

  • EL ARCA DE NOÉ II

    Y empezó a llover. Y cayó agua como jamás había vertido el cielo, inundándolo todo. Noé pudo conservar una pareja de animales de cada especie en el arca, incluidas las discriminadas hermafroditas; pero ese afán paternalista no le impidió tener que comparecer a un nuevo juicio. Una pieza separada de su anterior pleito por discriminación sexual animal le llevó a sentarse nuevamente en el banco de los acusados. Sus hijos Sem, Cam y Jafet serían testigos, el búho ejercería otra vez como abogado defensor y la templada avestruz presidiría la sesión. Noé era el máximo representante de la raza humana y debía responder a las acusaciones de pesca ilegal, manipulación meteorológica y atentado al sistema natural.
    Las pruebas no dejaban ninguna duda. El mar de plástico se extendía ocupando lo que debía ser el monte Ararat. Condenado a multa ejemplar y responsable civil subsidiario.
    …Y paró de llover.

    | Junio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 22

  • El arca de Noé

    El juicio a Noé quedó visto para sentencia. Aunque se había evidenciado su entusiasmo por proteger a toda la fauna mundial, el patrón de macho y hembra como modelo familiar animal de referencia, era a todas luces obsoleto. El bosque acogía especies que no cumplieron el protocolo y se quedaron en tierra… o mejor dicho, en agua.
    El búho ejerció de contundente abogado defensor, pero los testimonios de la salamandra y la esbelta garza, hicieron brotar la esperanza a no pocas especies, desencadenando la determinante sentencia de la jueza avestruz condenando al barbudo patriarca por el delito de discriminación sexual con el presunto resultado de eliminación de especie.
    El ecosistema del arca se tambaleaba, Noé fue condenado a readmitir las especies malditas: animales hermafroditas como ranas, lombrices y caracoles pudieron acceder a la abrumadora embarcación a pesar de su inicial exclusión y evidenciar una sexualidad ambivalente.
    Y empezó a llover.

    | Mayo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 12

  • ¡¡SALVAD LAS BALLENAS!!

    Me consideraba afortunado y feliz por la oportunidad que se me brindaba: proteger al planeta. Figuraba como socio del primer bufete de abogados especialista en la defensa del medio ambiente. Pasé de la pancarta verde y de boicotear con sumo riesgo la pesca de ballenas a empapelar a tanto político y empresario sin escrúpulos; y lo hacía sin piedad… y era bueno, doy fe que sí. La degradación planetaria estaba llegando a unos niveles insoslayables y había que actuar. En el despacho acordamos crear un ecosistema sostenible; así la toga era de tejido reciclable y los folios donde escribir nuestros alegatos y contratos estarían realizados con pasta de papel orgánica y piel de zanahoria; atender la diversidad ecológica tiene esas tarifas.
    Conseguimos que contaminar saliese caro, pero era el despacho un negocio ruinoso. Los clientes pagaban con huevos de corral y verdura y fruta bio-somática.
    Volví a la pancarta.

    | Enero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 15