Aurora Roger Torlá

Microrrelatos publicados

  • Un Planeta al que proteger

    Tanto árbol talado me impedía ver el bosque, así que instalé en el despacho una cubierta ajardinada con palmeral. En ella cultivamos frutales, verduras y flores que atraen libélulas, mariposas y fauna diversa.
    Nuestros clientes disfrutan de un ecosistema rebosante de vida y les regalamos saquitos con plantas aromáticas recién cortadas. La rosaleda ha inspirado algunos de mis mejores alegatos.Mientras preparo mis juicios la flora se aplica a fondo en filtrar gases nocivos para proteger el medioambiente. En ocasiones, sobre el hilo de agua de la fuente veo brotar la imagen de la Dama de los Ojos Vendados que, sonriente, me guiña un ojo.

    | Mayo 2020
     Participante

  • ULTIMÁTUM

    Reformamos el edificio-ahora tenemos techo verde, jardín vertical y certificación LEED Platinum-y el crecimiento productivo del despacho se disparó. Realizamos turnos de urgencias, como en los hospitales, dando empleo a un ejército de abogados. No queremos terminar como en la fábula de Samaniego, La mosca.
    Hay quien espera con el baile de San Vito, otros entrenando claqué, y esto a veces parece el corredor de la muerte.
    Tendríamos que promover la calma, retirar la máquina del café y ofrecer canapés y tila a todos.
    Pero es que no falla, oiga, salen eufóricos de consultar con el letrado, como si regresaran de un crucero por el Mediterráneo. Y a mí ni me saludan.¿ Acaso no me ven?
    Señor Director: soy una Sala de Espera acogedora, amable y empática.
    O aquí se es más inclusivo y sus clientes son más considerados conmigo o me llenaré de telarañas.
    Avisado queda.

    | Febrero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 19

  • UNA NUBE EN EL AZUL CELESTE

    Tras permanecer casi un lustro en la cresta de la ola como profesional del Derecho, hoy me siento como un dinosaurio observando el siglo XXI.
    La inteligencia artificial se expande como una metástasis por todo el planeta. En algún paritorio ya implantan reservorios subcutáneos a modo de bolsillos para que ningún neonato extravíe su teléfono móvil. Numerosos viandantes y conductores avanzan-algunos colisionan-al ritmo que les marcan los whatsapps.
    Resultará muy eficiente subirse al tren digital cuando él te transporte con la celeridad de un viento desatado y la comodidad del sofá del hogar.
    ¿Me expulsará de mi profesión alguna burda imitación de un dandi de las pasarelas con coraza y entrañas de titanio?
    Transformaciones tecnológicas y sociales nos empujan a convertirnos en humanos masificados y sin empatía para asumir el desafío de superar cada ITV de abogados que nos presenten y que este tsunami no nos deje en la cuneta.

    | Abril 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 37

  • UN LETRADO SIN ADN

    Soplan vientos de cambio. Hay una epidemia de despidos en los bufetes. Ross, el robot-abogado que no almuerza, tramita expedientes día y noche. Ya imagino al siguiente modelo de IA subiendo al estrado con camisa, toga de alpaca y peluquín. Llevamos toda la vida en el mundo de la abogacía, asistiendo a pleitos. Esta comunidad de abogados y procuradores nos es tan familiar como un patio de vecinos, conocemos palmo a palmo los juzgados y salas de vistas. ¡Malditos amasijos de metales y cables parlantes que nos van a jubilar! ¿Acabaremos recicladas como puntillas de unas enaguas?
    -Margarita, hermana gemela, cálmate. Somos puñetas de encaje de bolillos cien por cien de algodón. Y continuaremos en la misma importante familia que nos acoge desde hace noventa años. El futuro ayudará a conciliar ambos recursos, letrados y robots se complementarán. Sobreviviremos los mejores, como siempre.

    | Febrero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 49

  • SESIÓN DE MEDIANOCHE

    Los Leones dormían y el Hemiciclo bullía entre ecos de Letrados y Leyes. Como "Orden de la Noche", el Cuarenta Aniversario de la Constitución".
    Abrió el Debate el Micrófono de Presidencia otorgando la palabra a la Tribuna de Oradores que, tras pedir disculpas por su afonía, enmudeció. La rejilla tiroteada el 25-F, confinada injustamente en una urna próxima al Salón de los Pasos Perdidos, gritaba exigiendo libertad. Una tablet jugaba y consultaba webs de ropa. Observamos cómo una alfombra ocultaba algo con premura al escuchar comentarios sobre corrupción. El discurso de la veloz máquina de estenotipia fue una ininteligible sucesión de consonantes, aunque a intervalos se le oía repetir con nitidez "derechos de la ciudadanía". Miguel de Cervantes emergió triunfante de la pintura de la bóveda del Congreso para hablar de Justicia y molinos de viento. Una misteriosa voz añadió: "Los Padres de la Pepa lograron cerrar acuerdos".

    | Octubre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 21

  • UN CRIMEN POR RESOLVER

    Entre cuatro paredes, encerrado como un cartujo, estudia Derecho Romano, Civil y Penal. Persistirá hasta que un juez declare la inocencia de su mejor amigo, que fue encausado y condenado por un crimen que no cometió. No sucumbe a tentaciones, erre que erre, resiste. Su salud de hierro y su tesón son dignos de admiración. Metódicamente repasa códigos y jurisprudencia. Este enclaustramiento es temporal, nos dice, pero lleva así cuatro semanas. Apenas sale de la biblioteca. Sobrevive a esta ola de calor metiendo sus pies descalzos en un barreño con agua fresca, y a los estornudos que a veces le provoca tanto documento polvoriento, con un neceser rebosante de pañuelos. Ya le falta menos para poder apelar la sentencia con garantía de éxito.

    | Agosto 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 61

  • PENDIENTE DEL VEREDICTO

    Tiembla el volante. Un traqueteo y el mal estado de la carretera me obligan a reducir la velocidad. Casi me mareo con tanto meneo. Atrás queda la pradera , desdibujada, en penumbra. Anochece. Casi todo es negro, blanco o rojo. Olor a jazmín. Oigo música. Recuerdo mi etapa de estudiante de Derecho, el máster, la pasantía en un prestigioso despacho de abogados, mi primer juicio y el miedo al estrado, las oposiciones a judicatura, mi primera toga, las puñetas que heredé de mi abuelo, y aquella solemne ceremonia de imposición de la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort . Pienso en la dama de los ojos vendados. Espero resultados de varias pruebas, incluso de ADN, para solventar dudas. El neurólogo cree que soy una víctima más de la pandemia de Alzheimer. Una inmensa luna llena me sonríe. Creo que me libraré de la condena.

    | Mayo 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 43

  • LA SOLEDAD DEL INICIADO

    Nos despertaron ruidos a medianoche. Ausculté la pared (es más cómodo que pegar la oreja ). Salimos, descalzos, a explorar el pasillo .Hallamos indicios. Por el quicio de una puerta, asomaba la transparencia de la luz de un flexo.
    En el dormitorio estaba Carlos, con estrado, toga y" micro". De pie, sobre una caja de fruta, enfundado en una capa negra de superhéroe, con una piruleta junto a su boca como micrófono. Dirigía su mirada, desde lo alto, hacia una imaginaria concurrencia, inexistente, invisible, pero al parecer numerosa. Gesticulaba. Su discurso era vehemente, y parecía leerlo en un cartón que sostenía con la otra mano.
    Entonces lo comprendimos. Nuestro hijo tenía que ensayar, repasar y actualizar los últimos detalles . Seis horas más tarde, como abogado, tenía su primer juicio.

    | Marzo 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 86

  • ANTES DORMÍA MEJOR

    Dormía mejor cuando solo era abogado.
    Ahora salgo en los telediarios como juez de un caso mediático. Con cámaras de televisión en la sala y retransmisiones en directo, el proceso es muy comentado, como sucede con algunos partidos de fútbol trascendentes.
    En la soledad de mi biblioteca, paso horas con la lupa revisando documentos.
    Tengo despistes, algún olvido y lapsus línguae. En la sala pronuncié frases cómicas que repiten como ecos en programas de humor.
    Me falla la memoria. Pero encontré un remedio. Si me siento intimidado, miro fijamente el vistoso collar que luce, sobre mi toga, junto a la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort. Me infunde confianza, sosiego, seguridad, y así las palabras fluyen con naturalidad y precisión, sin tartamudeos ni silencios prolongados. Es un privilegio haber recibido una condecoración que reconoce mi dedicación como jurista. Es mi ansiolítico, sin efectos secundarios.

    | Febrero 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 31

  • Décadas de profesión

    Paso firme, hacia el Juzgado, con mi toga nueva voy, y sus puñetas, regalo que mi abuela me bordó. Letras góticas, a un lado , "justicia", "balanza", "amor", me recuerdan el legado de mis padres, el mejor. Sus puntillas me dan suerte, talismán, secreto don, su presencia me hace fuerte , encajes de inspiración.
    Miro a lo alto y me sorprende una cesta de ilusión, tatuaje suave, inerte, puntillismo de color. Cielo en ecos, ondas tenues, arco iris, emoción; con caducidad, no muere, surgirá en otro rincón.
    Diez mil folios del sumario repasé con atención, este juicio está ganado, castigo al defraudador.
    Atrás quedaron los años de novato y de bufón, con errores y fracasos, tropiezos y decepción.
    Soy letrado veterano, décadas de profesión, en mi despacho " el anciano", para mi gente, Ramón.

    | Enero 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 108