Modes Lobato Marcos

Microrrelatos publicados

  • FOTOGRAMAS

    Desde niño me gustaron las películas de abogados.
    Así que una noche me acerqué a la pantalla de la tele y me introduje en su interior.
    Y Gregory Peck, recibiéndome con una sonrisa, me enseñó a erradicar las injusticias, para que jamás muriese un ruiseñor.
    Y tuve la oportunidad de acompañar a Marlene Dietrich, como testigo de cargo.
    Y fui uno de los doce hombres sin piedad.
    Y Tom Cruise me enseñó que siempre existen algunos hombres buenos.
    Y encontré empleo en el bufete donde trabajaba Erin Brockovich, defendiendo a la población del abuso de las multinacionales.
    Y...
    Y ahora defiendo al hombre más vulnerable que jamás conocí.
    Y aunque lo acusen de haber matado a su patrón, yo sé que sólo es un santo inocente.
    Se llama Azarías.

    | Junio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 10

  • MALDITO REGALO DE REYES

    Entró en mi despacho con síntomas de agotamiento.
    Me dijo que su vida había consistido en una permanente donación de risas y humor, sin recibir nada a cambio.
    Y estaba harto de sentir, con una cadencia diaria, mensual, anual..., cientos de golpes en todo su cuerpo.
    Tan pronto le atizaban con el teclado del ordenador, como lo arrojaban desde un precipicio.
    Tan pronto lo golpeaban con una roca gigante, como lo tiraban desde un avión sin paracaídas.
    Y todo el tiempo corriendo, saltando, subiendo, bajando...
    Tras escuchar sus palabras, admití que no tenía sentido debatir quien llevaba razón en este caso, pues era evidente.
    Por eso acepté defenderlo.
    Entonces, con lágrimas de emoción surcando su rostro, me abrazó mientras murmuraba: "No sabía que pudiese llorar".
    Y así, aquella mañana, conocí al primer dibujo animado que logró escapar de un Cinexin.

    | Agosto 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • ASÍ EN EL CIELO COMO EN LA TIERRA

    Tras el recuento de votos, el mensaje que salió de la urna fue muy claro. No hubo competencia. Por mayoría absoluta fui elegido "Abogado de todas las causas perdidas".
    Y tuve mi primer juicio. Y lo perdí. Y condenaron a muerte a mi defendido. Y fue muy duro comunicar la noticia a su familia. Y, meses después, tras el funeral, su hijo me susurró que ya no creía en la justicia, ni en Dios, ni en el Ángel de la Guarda.
    Y esa noche, haciendo un análisis de todo lo sucedido, yo, llorando, me arranqué las alas.

    | Mayo 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 20

  • UNIVERSO ACOLCHADO

    Señor Juez: a mi clienta se le fue el marido, se le fueron los hijos, se le fue el capital y sin nada quedó.
    Desde entonces no puede conciliar el sueño y pasa las noches enteras llorando.
    Y ahora, los vecinos de la comunidad tienen un pleito con ella y la quieren echar de su casa, alegando que está totalmente loca.
    ¿Cómo estaríamos los demás en su misma situación?
    ¿Acaso no es posible ponerse en su piel y entender que aquella mañana de viento, mientras tendía una camisa que le recordaba su vida anterior, también se le fue la pinza?

    | Febrero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 9

  • ABOGACINE

    Decidí ser abogado tras ver esa película.
    Y hoy, en el cuarenta aniversario de nuestra Constitución, volveré a verla.
    Y aunque no soy alto ni guapo como el protagonista, también lucho por defender los derechos de la ciudadanía, por hacer de este mundo un lugar más justo y porque nada justifique matar a un ruiseñor.

    | Octubre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • PROPIEDAD PRIVADA

    De psgrecia@gmail.com
    Para luisrebo@gmail.com
    Asunto HARTO

    Estimado señor Luis Rebolledo, le envío este correo para contratar los servicios del bufete de abogados que usted tiene a bien dirigir.
    ¿El motivo?
    Tengo en mi poder una serie de documentos que atestiguan que todos los mares, incluyendo hasta el último grano de arena de cada playa, son de mi propiedad.
    Pues bien, cada verano veo como miles de personas, ignorando las lindes, invaden mis terrenos y creo que ha llegado el momento de poner freno a esta situación.
    Pueden ustedes investigar y comprobarán que me asiste toda la razón.
    Acepten mi caso y recibirán unos más que generosos honorarios.
    De lo contrario, me tomo la licencia de afirmar que se avecinan tiempos de catástrofes naturales, destrucción y muerte.
    Sin más, reciba un cordial saludo.

    Poseidón (Dios de los mares).

    | Junio 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • CONFIRMACIÓN

    El partido de fútbol, entre jueces y abogados, fue el escenario idóneo para solventar mis dudas.
    Sobre la verde pradera aquello se convirtió en una pandemia, en una masacre. Huelga decir que dimos todo un meneo a aquella panda de gordos.
    Aunque, para mí, el resultado fue lo de menos.
    Lo único importante es que, en un lance del juego, mi codo impactó (accidentalmente, por supuesto) contra la nariz del juez Martínez.
    Me deshice en disculpas mientras le ayudaba a limpiar la sangre que cubría su rostro.
    Días después, tras las pruebas de ADN, supe con certeza quién era el padre de mi hijo.

    | Mayo 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 7

  • CURIOSITY

    Entró en mi despacho. Se llamaba Ulises. Quería divorciarse.
    Su historia era vieja como los pliegues del mundo.
    Un matrimonio arrasado por el cáncer de la rutina y, de pronto, unos ojos verdes zarandeando su alma y recordándole que aún estaba vivo.
    Por mi parte, no hubo inadmisión: "Ulises, soy el abogado que busca".
    Nos dimos la mano. Después me mostró una caja, regalo de ella. Quería dejarla a mi cargo unos días.
    Acepté.
    No. No voy a testificar. Tuve un fallo, lo sé.
    La abrí.
    Miles de ultrasonidos llenaron la estancia y bailaron un tango con mi piel.
    Y la voz de todas las voces me susurró canciones de hombres valientes que arriesgaron todo por amor.
    Al día siguiente salí de casa, entré en una agencia de viajes y compré un billete de ida para el país de las sirenas.

    | Octubre 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • R.E.M.

    Cojo la nuez del árbol prohibido y...

    Estallan las costillas del kraken, gimen las trompetas del Apocalipsis, entra en celo el caribú, allá en Terranova.
    Corro.
    Cientos de soldados cartagineses, jenízaros, tréboles, me persiguen y atrapan.
    Miro a mi abogado. Él, con bañador y toalla al hombro, me ignora para irse a surfear las cumbres del Annapurna.
    Un conejo relamido se acerca, abre su carpeta, extrae un documento y lee:"Grave incidente... bla, bla, bla, juicio sumarísimo...bla, bla, bla... decapitación"
    Mi cabeza, aterrada, se desprende de mi cuerpo a la altura del cuello y huye rebotando calle abajo, mientras se transforma en Danny DeVito, mujer tártara, reloj de bolsillo, balón de reglamento que resquebraja el espejo y, como una llave, abre mi vigilia.

    No.
    Nunca más leeré a Lewis Carroll antes de dormir.
    Son muy pesadas sus oníricas digestiones.

    | Agosto 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6