Imagen de perfilY UN SANTO RECUPERÓ SUS ALAS

Modes Lobato Marcos 

Era un cuadro sin marco protector. Un inocente cuyo delito fue nacer pobre y tomarse la justicia por su mano.
Por eso me convertí en su abogado.
Y cuando lo visitaba en prisión y le hablaba de recurrir la sentencia, él sonreía con pena y, por enésima vez, me decía que echaba de menos a su pájaro amaestrado.
Y aunque siempre traté de regar su corazón con palabras de esperanza, su decisión era firme.
Y es que hay personas que no pueden vivir enjauladas, y necesitan volar en libertad.
Por eso anoche se ahorcó en el interior de su celda.
Y ahora deseo que sea feliz, caminando por un monte infinito.
Y ojalá se haya reencontrado con su «milana bonita».

 

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