Ana María Lezcano Fuente

Microrrelatos publicados

  • TRATAMIENTO COMPLETO

    Otros años por esas fechas preparaba su estancia en la casa de la abuela, junto al mar.
    Llevaba varias vacaciones, después de colocarse como abogado criminalista en un despacho conocido, yendo de pesca a lugares elegidos con cuidado para disfrutar una semana, al menos, de su pasión por la caña, a poder ser, de altura.
    Sitios azules y cálidos le ponían, con suerte, algún bonito en la cubierta.
    Había que pagar bien pero era soltero, joven y juicioso. Todavía no tenía ningún tipo de remordimiento.
    Por eso, el verano después de la pandemia y muerte de su querida abuela por el virus, se ocupó de buscar algo diferente.
    Encontró una asociación dedicada a conservar el planeta. Una más.
    Casi nada, se dijo.
    Y así, en ese atípico estío se dedicó a recoger plásticos dañinos, vigilar vertidos sospechosos y procurar, con pasión, mantener limpias las aguas.
    Y dejó, también, de pescar…

    | Junio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 1

  • ¡CUARENTONA ESTUPENDA!

    Es una fecha tan importante que emociona.
    Se cumplen nada menos que cuarenta años de su proclamación.
    Hay unas generaciones que no la vivieron. Eso les provoca numerosas suspicacias, sarpullidos ideológicos y otras variaciones ciertamente legítimas.
    Algunos de ellos se empeñan en intentar empañar lo que ha sido un éxito inmenso. Para denigrar algo tan bello inventaron un insulto: “el régimen del 78”.
    Los que tuvimos la enorme fortuna de vivirla y votarla, la nueva Constitución de nuestro país, esa tan esperada, trabajada, tan moderna para los que veníamos de una dictadura, ese texto magno declarando los derechos de los ciudadanía y la forma que nos estábamos dando para convivir en paz y con dignidad democrática, seguimos felices en este nuevo aniversario.
    Agradezco en ni nombre, en el de mi familia y en el de mi país, a los gestores, legisladores y padres de nuestro civil evangelio.
    ¡Ave, Constitución!

    | Octubre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • AGUA HELADA

    Un verano tuve que asistir a un congreso de letrados que debían estar al día en asuntos legales en el ámbito de la enseñanza.
    Colegios, desde infantil hasta institutos, demandaban cada vez más asesoría especializada.
    Estudiamos desde demandas de padres a profesores por supuesto engaño a alumnos consentidos querellándose con la ayuda de madres contra docentes ingenuos, pasando por profesores metidos en abusos sexuales o menores grabando supuestas torturas en los baños.
    Había incongruencia y desatinos varios además de casos de verdadera injusticia.
    Declarar- en determinados casos- parecía una tarea ímproba.
    En las largas sesione me estuve machacando la mente sin parar.
    Mi consuelo era el agua.
    La de beber, que también, pero sobre todo la de los largos baños que me daba al atardecer en aquellas aguas gallegas que cortaban el resuello.
    Colapsaban todas mis dudas...

    | Julio 2018
     Participante

  • DIAMANTE

    Su anillo de casada con un hermoso brillante- aunque pequeño- era luz en aquel secarral.

    Educadas en la vieja escuela, dominaban el idioma de aquel hombre forzudo, oscuro de piel y taciturno que les había hecho preguntas aunque él solo chapotease en un dialecto incomprensible.

    La organización humanitaria debía abogar por el cumplimiento de pactos en el ámbito de los derechos humanos y debían censurar a los responsables que permitían que seres humanos fueran sometidos, esclavizados y maltratados de mil formas.

    Habían llegado y estado juntas hasta el minuto fatídico en la calle comercial, cuando la del anillo se encontró hablando al vacío.

    Un secuestro. Acabó sin consecuencias graves cuando una de ellas, juntas ya y encerradas, le espetó al tipo la palara albarán.

    El efecto fue inmediato y milagroso: le quitó su anillo y las dejó en medio de la nada.

    Fueron noticia breve en un telediario.

    | Junio 2018
     Participante

  • TIEMPOS MODERNOS

    Siempre le gusta la noche para trabajar, pensar, desarrollar los sumarios de los que vive. Pero hay momentos en los que necesita un descanso. Y entonces intenta hacerse una idea de lo que fueron las vidas de los juristas, abogados y magistrados de su familia, rama materna. Un tío de su madre, magistrado, dejó escritos discursos y algún que otro titular en los periódicos de la época debido a lo que, en casa, dieron en llamar veleidades juveniles. Ella, en la soledad de las madrugadas baraja a veces alguna heroicidad que haga temblar los cimientos del Derecho en un sentido práctico y actual. Quiere ser alguien. Innovar. Vuelve una y otra vez a intentar rememorar las vidas de los servidores de la Justicia cuya sangre corre por sus venas. Decide que las cosas no son tan diferentes, salvo que existe un salto: el hecho digital…

    | Mayo 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 3