Eva Cruz Barros

Microrrelatos publicados

  • TOUCHÉ

    Mi padre era uno de esos individuos que consideran que las personas con discapacidad pertenecen a un sector de la población que se debe erradicar, al igual que las madres solteras o los homosexuales. Yo cumplía con los dos primeros requisitos así que, durante el funeral de mi madre, me dijo que recogiera mis cosas antes de que él regresara a casa. De pronto estaba en la calle y embarazada. Malviví por la ciudad hasta que en un comedor social me topé con la fortuna -en forma de abogado con delantal- cuando ya estaba por mi séptimo mes. Me dio empleo, alojamiento, formación, valores: me dio una oportunidad. Hoy somos dos los abogados que vestimos delantal para ofrecer comida a personas como la que sostiene el plato vacío frente a mí, a quien en su día llamé “papá” y ahora es tan vulnerable como lo fui yo.

    | Junio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 4

  • SEGUNDA OPORTUNIDAD

    Dice que han transcurrido más de seis años desde la última vez que nos vimos, en este mismo despacho. En aquel momento me pedía asesoramiento legal, que finalmente obvió e ingresó en prisión. La cárcel, explica, es como una gran industria del error, una factoría de producción a gran escala de delincuentes recalcitrantes: conviven demasiados maleantes deseosos de pavonearse de sus maldades ante muchas almas débiles que acaban mutando en peores personas de lo que eran al entrar. A él, sin embargo, el encierro le sirvió para evidenciar su equivocación. Decidió que tenía que salir de allá siendo un hombre nuevo y empezó a invertir sus muchas horas libres en estudiar Derecho. Acabó la carrera hace un mes, pero se ha tomado unos días de adaptación a la vida en libertad antes de presentarse hoy aquí para pedirme trabajo.

    | Mayo 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 3

  • DELITO IMPERFECTO

    Argumenta mi cliente que desde el momento en que perdió su empleo, la desesperación conduce su vida y ha perdido totalmente el control. Tuvo que dejar la casa en la que había sido feliz durante muchos años, porque la casera se negó a renovar su contrato de alquiler. Intentó hallar -sin éxito- una vivienda más asequible y, aunque la alternativa natural a su situación hubiera sido pedir ayuda a sus padres, decidió que la energía que le quedaba y los poco más de doscientos euros que tenía en el banco los emplearía en buscar una solución. Y aquí lo tengo, en mi despacho, pidiéndome consejo legal acerca de qué tipo de delito debería cometer para asegurarse una buena temporada encerrado en la cárcel, libre de preocupaciones.

    | Abril 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • ¿A quién quieres engañar?

    Apuro el último sorbo de café mientras veo en televisión la intervención del recién estrenado ministro de trabajo y le escucho desgranar sus propuestas para la mejora del empleo a corto y medio plazo, tanto a nivel cuantitativo como, por primera vez, -dice él- a nivel cualitativo. El ministro se vanagloria de cómo el nuevo gobierno se ha comprometido activamente en promover un cambio en la mentalidad empresarial incentivando la contratación de personas vulnerables, habitualmente descartadas en las listas de candidatos. Ese ministro que vehementemente defiende ante los medios el empleo inclusivo como importante motor productivo y de crecimiento activo de nuestras pequeñas y medianas empresas, es la misma persona a la que espero, apurando mi último sorbo de café, para elaborar conjuntamente una estrategia ganadora frente a la demanda a la que se enfrenta por fraude en la contratación de su empleada de hogar ¡Así va el país!

    | Febrero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 31