Manuel Rodríguez Antón

Microrrelatos publicados

  • Tabús mentales

    No hay reforma legal que nos libere de esta cláusula abusiva vitalicia. Es esa clase de vida, con víctimas por todas partes: hace un año que Paula perdió la custodia compartida por incompatibilidad de horarios, y, ayer, fue Jaime quién renunció por ansiedad, cansado de la competitividad y barbarie del mundo de la abogacía. El verano anterior otro compañero del despacho se desplomó al finalizar su tercer juicio del día. Hoy, después de seis meses de baja, por fin he vuelto a ponerme la toga, la capa de Batman como la llama mi hijo, pero al subir al estrado no me he sentido especial como antes de mis ataques de pánico. Apenas he sentido nada. Efectos secundarios del Diazepam, supongo.

    | Octubre 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 13

  • 2050

    La última ola de calor, que duró tres inviernos, lo arrasó todo. Ahora, frente al cráter Jezero, observo a alguien programar el oxígeno de su escafandra y recuerdo la última defensa de mi manifiesto ecológico ante la Corte Internacional de Cambio Climático. También, la actitud distante del Tribunal cuando les entregué el artículo de denuncia de una compañera envenenada que auguraba la extinción de la especie humana para mitad de siglo. Además de los abogados, solo sobrevivimos las cucarachas.

    | Agosto 2022
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  • Con la venia de

    “Ayer morí. Junto al umbral de la puerta de mi casa. Después de dieciocho cuchilladas. A plena luz del día y por la espalda. Me desangré, en silencio, frente a las lágrimas de mi hija pequeña que intentó proteger mi cuerpo de los golpes de su padre con su mochila de la escuela. La dejo atrás, igual que el primer tortazo inesperado y la colección de direcciones de las casas de acogida. Me quito el peso de la memoria, las miradas indiscretas de los vecinos, y el olor a Betadine de la piel; y le susurro al oído que la quiero, y le deseo un futuro agradable junto a alguien que sepa lo que es querer, aunque tengo miedo de que crezca y me recuerde solo como a una víctima. La 52”.

    Lo digo ahora yo, su abogada, ante este Tribunal, como última alegación, porque mi cliente ya no puede.

    | Julio 2022
     Participante
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