Ivan Humanes Bespín

Microrrelatos publicados

  • Team Building

    Leímos en la playa el manifiesto. Decidimos programar el congreso de la abogacía entre sombrillas y bocatas de tortilla, para unir más al sector. Celebramos las sesiones en los chiringuitos, discutíamos el último artículo de nuestra revista paseando por la orilla. Hasta que alguien señaló una ola en el horizonte. Hasta entonces había estado distante, no me gusta la arena; soy más de campo. Pero era gigante, poderosa, extraña. Y antes de que nos arrastrase pudimos verla bien. Era una ola colosal formada por millones de páginas y manuales. Acerté a decir que eran los cambios normativos que nos esperaban después del verano. Luego cerré la boca. Y aunque ahora estoy en medio del mar, arrastrado por el genio descomunal de ese fenómeno, no me quejo. Estoy bien sujeto a un memento tributario. Es tan grande que podría cruzar con él varios océanos.

    | Agosto 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 9

  • Legal Goonies

    En nuestro despacho somos muy de los ochenta. Vamos en bici al trabajo, utilizamos walkies en el Juzgado y nos gusta llevar hombreras en los trajes. Cuando tenemos un gran caso desplegamos un enorme panel en el sótano, buscamos el sobreseimiento y que dejen de acusar a nuestro cliente. Para ello utilizamos bolis de colores, ponemos a los Talkin Heads y hacemos muchas flechas y anotamos artículos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal sin parar. Bajo nuestra dirección letrada siempre encontrarán una defensa como la de Tom Cruise en 'La Tapadera'. Y este año es nuestro aniversario. Lo celebraremos viendo 'Algunos hombres buenos' y 'Philadelpia'. Son de los noventa sí, pero son buenas películas. Luego, los socios cogeremos las bicis y nos iremos al lago. A ver si aparece el monstruo. O si encontramos el tesoro pirata. Que nunca se sabe.

    | Junio 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 18

  • El legado

    Al empezar la carrera compré todos los libros de derecho que habían editado. Se acumulaban por toda la casa y ocupaban sofás, armarios, rincones. Fue un periodo dulce; ninguna publicación se me escapaba y las notas eran la prueba de mi exigencia. Y el estudio es un legado heredado. Mi padre decía que nuestros antepasados aportaron análisis extraordinarios a la doctrina, que algunos fueron bibliotecarios en Florencia. La razón es lo que nos diferencia del animal, ¿no? Tengo tiempo para pensar en ello y sentirme orgulloso de lo logrado. Me colegié hace unos meses. Todas las vistas que hago son telemáticas, eso sí. Qué remedio, me digo. Me alimento de papel. A veces me pierdo en el laberinto construido con las pilas de volúmenes. Si algún día derribo ese muro de libros y tengo la suerte que detrás está la puerta de casa, las haré presenciales

    | Abril 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • Derecho a la defensa

    Antes de cualquier vista tomamos café, también miramos internet. A veces nos ha dado por pasear con el cliente por el valle, cerca del Juzgado. Así logramos empatizar. Hablamos. Debatimos. Le entendemos. Somos especialistas en imposibles. Cualquier auto desestimatorio, y aparecemos nosotros. La comisión del Colegio nos conoce bien. Quizás por nuestros largos abrigos. O por nuestros relojes de cuerda. Quién sabe si por nuestros bigotes. Muchos sostienen que llevamos aquí desde hace centenares de años, miles incluso. Que apenas hemos cambiado y que practicamos magia, no Derecho. Pero para nosotros lo más importante es la defensa, llegar hasta el juicio final (entiendan esta expresión) y ganar la verdad. Y no hay que hacer caso a las habladurías. A lo de que somos ángeles y tal. Porque, en ese caso, les pregunto yo: ¿creen que es tan fácil esconder unas alas? Pues no. Pregúntenle a Gabriel, mi compañero.

    | Febrero 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 7

  • Iguales

    El grito vino del cielo y me despertó de la siesta. Poco después las ramas rotas, el cuerpo contra el árbol y el paracaídas desgarrado en la copa. Asustados los dos, el hombre balbuceaba: que si le podía asistir en la defensa de un caso complejo, que había buscado orientación y que yo era el mejor en la materia. Después me explicó que por eso se coló de polizón en la nave de Bezzos y la dirigió hasta aquí. Me dijo que venía de un lugar lejano, donde el vulnerable es beneficiario de justicia gratuita. En mi planeta no existen desigualdades. Y ahí estaba yo recién levantado, descolgando al hombrecillo y luego caminando hacia su nave. Sin entender muy bien. Eso fue antes de llegar aquí, claro. Ahora he decidido quedarme. Pese al color verde de mi cara y las antenas. Entonces, señoría: ¿quiere mi número de colegiado?

    | Julio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 31

  • El regalo

    Nadie sabe cómo llegó hasta aquí, pero el consejo decidió acoger al abogado. Los sabios le ayudaron a construir su vivienda, le dieron un caballo y semillas. También le enseñaron a ser resiliente, a buscar material en nuestras tierras y a hacer tejados de paja. Él, tan urbano, aseguraba que su barco naufragó, y que por eso él en nuestras costas inhóspitas. En algún momento recelamos, sí. Sobre todo cuando se desmayó al ver nuestros dragones. Pero comprendimos que eso no formaba parte de su mundo. Y de ahí su extrañeza. Nos aclaró partes oscuras de nuestras normas ancestrales. Le dimos el conocimiento para que su mundo fuese mejor. Y lloramos su marcha. Él era, en el fondo, de ese otro lugar. Y no pudimos resistirnos a regalarle un huevo de dragón. Lo escondimos en su nueva canoa. Y es que somos un pueblo altruista: la sorpresa es nuestro motor.

    | Marzo 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 12

  • A

    No me importa llevar calzoncillos rojos. Menos aún si sirven para proteger la ciudad. Dicen que mi salud se resiente, que son muchos años yendo a vistas, que setenta de edad son demasiados para seguir peleando. Minucias. Es llegar al Juzgado, pasar el control de acceso, saludar al guarda y sentir el poder. Cómo se marca la A en mi pecho. Ir a por la toga y reconocer a los compañeros mientras los músculos se tensan. Y eso sí, hay que vigilar la capa. Lo importante es que en sala no se vea. Que su señoría no tenga que recordarme eso de “letrado, se le ve la capa roja. Póngase bien la toga”. Simplemente, serenidad. Y evitar lo de los rayos en los ojos. Fundamental: para ganarse una sentencia motivada nada de rayos en los ojos ni poderes eléctricos. Ser humano. Que no es poco.

    | Octubre 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5