ANA Mª GARCÍA YUSTE

Microrrelatos publicados

  • LA SENCILLEZ

    Hola. Soy anarfabeto, y aún con el riesgo de hacer el redículo hay que ser agradecido; asín me educaron, por eso escribo estas letras. Desde chico hice el campo y no estudié para alludar en casa a comer, y cuando nos quisieron quitar la granja, que lo llaman espropiar, mi compadre dijo que pidiera un abogado con ese oficio. Me lo dieron sin pagar, y el hombre les cortó el paso con una labia que no entendí nada pero acojonaba, y no pudieron edificar. Fue visible que se emocionó; soltó el moco cuando mi padre le abrazó por preservar lo que ganó con sudor y cuando le regaló un niqui tejido por él con lana de nuestras ovejas (le mando a usted otro porque mi cadera anuncia frío). Le pido con respeto que le pague algo por su trabajo, que se lo merece por buen pofesional.
    Al Ministro de Justicia.

    | Octubre 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 30

  • CON LAS BOTAS PUESTAS

    Nunca creí que me jubilara. Uno se hace mayor pensando en lo lejano que queda llegar a viejo. Cómo los entiendo ahora, cuando venían a mi despacho en busca de orientación, vulnerables, con sus bastones remendados y la soledad a su lado; con fotos de unos hijos que de niños sonreían y ahora los dejan abandonados. Necesitaban mi defensa; se la di, pero aun siendo profesional jamás pude evitar sentir pena por asistir a juicios donde una sola familia se sentaba en dos bandos. Ahí nadie perdía ni ganaba; todos perjudicados, todos beneficiarios. Ahora soy yo el viejo. Me pregunto si alguien entiende lo que pienso, que aunque anciano y retirado jamás haya dejado de ser letrado. Miro mis manos, tan arrugadas como mis códigos y legajos, y siento orgullo de haber plegado mi piel junto a ellos con el tiempo.
    Me llamo Luis, tengo ochenta años y soy abogado.

    | Julio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 39

  • PURA JUSTICIA

    Hace tiempo que olvidé por qué estudié Derecho.
    Madrugada. Cuesta creer lo que cobra un abogado por guardia pero aquí estoy, defendiendo a un tipo que acaba de matar a un hombre. De edad indeterminada, falto de salud, se mece presa de la abstinencia sin dejar de vigilar el suelo. Le pregunto; calla. No tengo acceso a su mente aunque a simple vista parece obvio; por un par de euros sería capaz de vender a su madre. Al irme llega una policía con un menor, su hermano, testigo de lo ocurrido, y es cuando recuerdo por qué me hice letrado: creo que alguna vez este yonqui que defiendo fue niño y alguien debió quererle, como él ahora a su hermano pequeño al que quiso proteger del camello que insistía en venderle droga y convertirlo en lo que odiaba ser. Yo sería incapaz de sentenciarlo. Qué difícil trabajo el del juez.

    | Octubre 2020
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 11

  • EL ORDEN DE LOS FACTORES SÍ ALTERA EL PRODUCTO

    “El clima será sostenible cuando la Justicia haga reciclar los residuos que nos impiden respirar y avanzar en la profesión de Letrado”.
    -Demasiado correcto. A ver éste…
    “No es justo sentirse como un residuo porque uno no se pueda mantener con el sueldo de abogado de oficio; este clima de angustia continua casi no nos deja respirar”.
    -No sé..., quizás ñoño. Probemos de nuevo.
    “Cuando se respire un clima de Justicia cobraremos las guardias como merecemos, y podremos sostener a nuestras familias sin la sensación de ser un residuo de la sociedad”.
    -Más rotundo.
    “¡Estoy hasta los…, harto de recibir dos duros después de veinticuatro horas pateándome los pueblos que me toquen por ejercer mi trabajo en la justicia gratuita, y encima pagarme la gasolina y el bocata, me cago en to…!”.
    -Manolo, hijo, ¿qué haces?.
    - ¡Ensayo, mamá!. Tengo cita con Hacienda.

    | Octubre 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 3