José Manuel Dorrego Sáenz

Microrrelatos publicados

  • La visita

    Al aceptar la defensa de Joe “Quebrantahuesos” era consciente del riesgo que corría. Vino una mañana a verme al bufete, elogió la decoración del despacho y enseguida fue al grano:
    —Me han dicho que eres el mejor de la ciudad. Se me acusa de delitos que, naturalmente, sí he cometido, y a partir de hoy tu única misión en la vida es conseguir que salga absuelto de todos ellos—, dijo. Y añadió:
    —Desde hoy, nuestros destinos van de la mano: si yo caigo, tú caes ¿Capici?
    A través del tejido de su chaqueta era visible la beretta del 22, así que acepté el encargo. Con ciertos tipos no se puede dar un paso en falso si pretendes preservar tu vida. No en vano, cuando te llaman “Quebrantahuesos” es porque has dado suficientes muestras para que te llamen así: hay cierta clase de apodos que no se consiguen por casualidad.

    | Octubre 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 10

  • Horóscopos

    El juez acaba de dictar sentencia, condenando al acusado a la horca. El horóscopo del juez, que es Piscis, pronosticaba para hoy: “Tendrá una gran responsabilidad sobre sus hombros: sea ecuánime”. El horóscopo del abogado, que es Leo, era concluyente: “Es urgente que se replantee su vida: tal vez se ha equivocado de trabajo: hay diversidad de profesiones en las que sería más útil a la sociedad”. Sobre el cadalso y frente al reo, que es Capricornio, el verdugo, Sagitario, le ajusta la soga al cuello. De los sagitarios el horóscopo decía: “para fortalecer el vínculo con sus clientes, empatice más con ellos”. En cuanto al horóscopo del reo, las previsiones eran demoledoras: “seguro que ha tenido días mejores”. El verdugo da por fin una segunda vuelta con la soga en el cuello del reo mientras se dirige a él con un lacónico:
    —Tranquilo: es por su seguridad.

    | Agosto 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 7

  • El Fantástico Hombre Bala

    Papá nunca me perdonará que haya terminado como abogado de un vulgar circo ambulante. Él me veía trabajando en un bufete de prestigio, vistiendo trajes carísimos, dejando propinas de 20 euros en los restaurantes y defendiendo a políticos corruptos. Un empleo a la altura de sus expectativas, en fin. Pero qué quieres, la gente del circo forma parte de esa población vulnerable que necesita de tipos como yo ¡Y no te imaginas el trabajo que dan! Ya he defendido a un funambulista acusado de extorsión, al enano que urdió un plan para erradicar a todos hombres con más de un metro y medio de estatura de Wisconsin e incluso a El Fantástico Hombre Bala, que apuntó el cañón hacia las gradas y se lanzó contra el público al grito de “¡¡Vais a morir todos!!” Es un maldito tarado, de acuerdo, pero hasta un Fantástico Hombre Bala merece una segunda oportunidad.

    | Junio 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 15

  • Los servicios prestados

    Llámame retorcido, pero siempre me ha gustado defender a clientes en los que no creo. Si te soy sincero, me muevo como pez en el agua entre los crápulas. Mi especialidad son los concejales de urbanismo sin partido político fijo, particularmente esos que compran una parcela en el campo, la recalifican como terreno urbano y la venden por diez veces su precio inicial ¿No es una maravilla? Si además logran construir una vivienda con material defectuoso para ahorrarse costes, ya tienen mi admiración para toda la vida. Son tipos resilientes, de esos que siempre salen a flote de las cloacas y a quienes la palabra “escrúpulo” les suena a vocablo ruso. Los reconocerás porque siempre invitan a la segunda ronda, aunque luego no la paguen, y sudan como jabalís cuando se tiran un farol en el póquer. Y porque suelen dejar los sobres más generosos por los servicios prestados.

    | Marzo 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 14

  • Testigo de cargo

    Se lo advertí:
    —No es sostenible, cariño: un par de cenas más en casa de tus padres y pido el divorcio.
    Los padres de Brenda solían invitarnos a cenar a su casa. Para mi suegro, yo era “el abogado”, de esos que estudian derecho porque la nota no les da para más. Durante las comidas, el clima se ponía tan tenso que más de una vez tuve que salir a la calle para respirar. Para mi suegra era un residuo urbano, lo más inexacto que una madre quiere para su hija “No te hace justicia, querida: deberías haberte casado con un ingeniero o un emprendedor”, le escuché decir en cierta ocasión.
    Se cumplen dos años desde que Brenda y yo nos separamos y justo hoy me estreno como fiscal. Que el acusado por desfalco sea mi suegro, no sé por qué, me recuerda a un viejo chiste de abogados.

    | Octubre 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • Endogamia

    Hoy se cumplen seis meses desde que naufragué en esta isla desierta. Es paradisiaca, de agua cristalina, generosos cocoteros y frondosos manglares. Todo muy idílico, salvo por los náufragos que van llegando cada semana. Paradójicamente, todos son abogados. Tenemos al viceconsejero del Colegio de Murcia, a dos fiscales, a un abogado de familia, a tres de Laboral, un juez, cinco del turno de oficio, cuatro de Penal y tres pasantes. Es una tortura cuando, en las horas muertas, intentan colocarte las tarjetas de sus respectivos bufetes. A veces, incluso te encuentras a uno por la playa y te susurra “Con la venia…” O, directamente, te pregunta si tienes algo que declarar. No engaño si aseguro que estaba mejor solo. Mañana, de madrugada, saldré a escondidas en una pequeña balsa que he construido a escondidas. Supongo que me declararán prófugo, pero para cuando se percaten ya estaré muy lejos de allí.

    | Julio 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 1

  • Matar a Sócrates

    Hoy vamos a soltar a Igor. Si decidimos encerrarle una semana en los calabozos es porque de vez en cuando no le viene mal juntarse con los maleantes de la zona y poner los pies en la tierra. En esta ocasión, se había autoinculpaldo de matar a Aristóteles ¡A quien se le ocurre! Se ha pasado seis días sentado en el taburete de la celda, hablando en griego al resto de presuntos delincuentes. Si lo dejo una día más, lo linchan, y mi obligación es velar por la seguridad de todos los presos. Mientras salía por la puerta, me ha asegurado que ahora tiene la firme intención de matar a Sócrates. Le he prohibido acercarse a él a menos de 200 metros. Ya sabe mejor que nadie que el incumplimiento de una orden de alejamiento acarrea penas de cárcel. De todas formas, si yo fuera Sócrates me andaría con ojo.

    | Julio 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 2