RAFAEL LAPIEDRA MESEGUER

Microrrelatos publicados

  • Paz

    Día duro en el despacho, como tantos otros. Dos juicios, cada uno más interesante que el anterior, una vista sobre medidas cautelares y un sinfín de correos electrónicos justificaban su cansancio llegada la noche. Tras repasar la agenda de señalamientos del día siguiente, como hacía habitualmente, decidió marcharse.

    De vuelta a casa, pensó en prepararse una suculenta cena, acompañada de un buen Merlot Veneto, y finalizar la velada disfrutando del clásico “Casablanca” que había adquirido recientemente, en un nuevo formato Blu-ray remasterizado.

    Pero al llegar a casa, recordó a Salama, la hija pequeña de la familia senegalesa que tenía como vecinos. Buenos vecinos, aunque eso no fuera un argumento jurídico a incluir en el recurso contencioso-administrativo que tenía que preparar para recurrir la revocación de sus visados. No obstante, para él sí que era un motivo más que suficiente para sustituir el Merlot Veneto por su Memento de Extranjería.

    | Septiembre 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 10

  • Tiempos modernos

    Faltaban escasos minutos. Los nervios seguían presentes desde el mismo momento en que me asignaron el juicio por un delito leve. Mi primera actuación en sala… virtual. Nuevos tiempos. Qué pena, me hubiera gustado lucir mi nueva toga por los pasillos del Juzgado.
    Tocaba hacer revisión: buena iluminación; conexión a internet funcionando… hasta había aceptado todas las cookies. Mi instructa, en la pared, cual teleprónter. Ojalá no se escuchen las obras del vecino, o el gorjeo del pájaro de Concha a través del patio de luces.
    Empezamos, y los nervios dan paso a un convencimiento personal: este es mi lugar. Tras ventilar los protocolarios saludos, empiezo a regar la sala con mis mejores argumentos jurídicos, en el marco de una determinada, aunque limitada, comunicación no verbal. Este caso es mío. A través del monitor miro a los presentes, estupefactos, cuando el Juez interrumpe mi alegato:
    -Letrado, tiene puesto el mute.

    | Enero 2022
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 40

  • Busqueda sin respuestas

    Repaso los últimos comentarios escritos en mi cuaderno, antes de entrar en una sala donde unos señores, vestidos con toga, imparten justicia. Hay numerosa seguridad policial, y algún que otro maleante por los pasillos; o debería decir “presunto” como me ha enseñado mi abogado.
    Sentado en una especie de taburete, junto con mi madre, esperamos nuestro turno. De repente, dejo de prestar atención a los últimos consejos de mi abogado. Los nervios y peores recuerdos empiezan a aflorar, minutos antes de entrar. El recuerdo de las palizas durante el descanso, los insultos casi a diario, o los abusos al final de clase de gimnasia. Y al igual que en colegio, ahora he aprendido una nueva lección: no es en este lugar donde busco justicia. Tras el incumplimiento del horario señalado, por fin llega nuestro turno; guardo mi cuaderno, donde ya no puedo leer mis comentarios, borrados por las lágrimas.

    | Julio 2017
     Participante