ANTONIO TORIBIOS GARCIA

Microrrelatos publicados

  • EXIMENTE COMPLETA

    No sé si una oficina de empleo es el mejor sitio para enamorarse. El caso es que mi cliente cayó flechado por Cupido ante una administrativa que se parecía tremendamente a Ana Belén. El hombre ya no dio pie con bola, y tan pronto enloquecía viendo “Zampo y yo”, como se ponía a cantar a voz en grito “Paxariños”. “Promover el crecimiento productivo, así como el empleo de un lenguaje inclusivo…”, leía en los temas de oposición, y se excitaba aún más. Así hasta los destrozos que provocaron su detención.
    “Pero, buen hombre –le digo–, ¿no le parece que es usted ya mayor para estas chiquilladas?”
    Y él, enfadado, saca su cartera atestada y me enseña la foto de un Paul Newman debutante.
    “Mire, me las saqué hoy para el carné. ¿Le parezco viejo?”
    “Creo que me quedo corto con lo de “enajenación transitoria”, señor juez”, digo al fin.

    | Febrero 2020
     Participante
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  • ALERGIA

    Disfrutar de aquella loción para hombres iba a ser toda una aventura. Al menos eso se desprendía de una campaña llena de caballeros de pelo en pecho y ademán escalofriante. No era yo muy dado a este tipo de cosméticos, pero Viky había entrado en casa con la bolsa en la mano, tan ilusionada, que no pude negarme. Me la eché por la noche y soñé que era el rey en un palacio fastuoso. El espejo me devolvió a la realidad más cruel, con la imagen de una especie de ogro de la ciénaga; así de horrible estaba mi rostro lleno de abscesos purulentos.
    No me quedó otra opción que denunciar a la empresa. Hoy he conocido a mi abogado y he tenido la absoluta seguridad de que se va a dejar la piel en mi defensa. Solo tuve que mirarle a la cara.

    | Enero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • ONOMÁSTICA FAMILAR

    ¿Cuarenta años ya? A cierta edad de todo hace cuarenta años. La ciudadanía está entusiasmada con el aniversario. Primero fueron cuarenta años sin derechos y hace ya otros cuarenta que disfrutamos de ellos. Los mismos que tiene nuestra hija Constitución, la Consti. A Remigio y a mí, viejos luchadores nos gustó la idea. Ya sé que ahora parece un nombre raro, pero en el 78 se promocionaron mucho esos nombres que encarnaban valores democráticos, tan modernos, tan alejados de otros apolillados y penosos como Angustias, Dolores o Encarnación. Libertad, por ejemplo, Solidaridad, Igualdad… Libi, Soli, Igu, para andar por casa. Consti es abogada. Ahora está empeñada en cambiarse el nombre en el Registro. Pilar quiere ponerse. Dice que a la niña le da vergüenza en el colegio. Sigourney se llama la criatura.

    | Octubre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 12