KURONTA

JOSɐ MARíA SOLíS CARPINTERO · ALCALÁ DE HENARES (MADRID) 

Estaba orgulloso de la confianza que su jefe le demostraba. Aunque le llamara de madrugada por una extranjería o le enviase a los juicios de provincias, él siempre cumplía. “La desobediencia no es una opción”, se dijo, a la vez que con la misma presteza que un vaquero del Oeste desenfundaba su pistola, sacaba del bolsillo unas almendras, su único alimento aquel día. “¿Con qué fin ha venido a España?”, preguntó y el eco de su voz retumbó en la Sala de Retornados. “No trae carta de invitación, ni dinero en efectivo,…” añadió y se sintió importante. “Vengo a verte a ti”, dijo el retenido tras una pausa. “Soy Kuronta, el brujo. El dios del Orgullo habla por mi boca y te dice que no eres de los suyos, que tu hembra se aparea con el hombre que te manda y que para poder copular con ella te mantiene ocupado”.

 

 

 

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