Primer día en el bufete

Elena Puente Cabrerizo · Bilbao 

Me presenté y saludé a mis nuevos compañeros de bufete; juraría que la primera impresión fue buena. La ducha se había llevado buena parte de la resaca y mostraba un buen aspecto. Había sido una noche larga, me despedí temprano de mis amigos, pero en casa, Carla apareció con un nuevo conjunto y la fiereza de una pantera. En el cuarto asalto había perdido la cuenta del número de veces que me poseyó haciendo caso omiso a mis señales de socorro. Al principio yo le seguía el juego, pero cuando las manecillas del reloj anunciaron que no me quedaban más de dos horas de sueño empecé a preocuparme. Y aquí estoy ahora, esperando que el socio fundador del bufete me reciba, tras llegar media hora tarde en mi primer día. Me hará realizar algún juramento para que no se repita y me guiñará un ojo. Así es mi padre.

 

 

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