Quid pro quo

Carlos Suárez Felipe · Villameca (León) 

Quid pro quo, señor juez. Así se lo dije antes de reventarlo como a un globo. Yo era abogado, ahora soy lo que siempre desprecié, un “segador” del altísimo. Mi  hermano murió en prisión, usted lo mandó allí por un delito que no cometió, ahora la justicia lo exculpa y lava su reputación, pero mi hermano no vuelve a casa. Y nadie es culpable. Yo era un joven  abogado,  no supe ni pude volver a casa con mi hermano,  la impotencia acabó para siempre con mi fe. Quid pro quo, señor  juez. Se puso a llorar cuando entendió que aquello no era un litigio por una estúpida denuncia, mientras escribía sobre el teclado aquella última carta que yo dictaba, lejos del anonimato  de su cargo y cerca, muy cerca de este desgraciado que ahora soy. La vendimia se acerca señor juez, y yo, he de segar las malas hierbas.

 

 

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