Imagen de perfilAbogado con súper poderes

David Gómez Ortas 

Franklin Roosvelt dijo: «un gran poder conlleva una gran responsabilidad». Aquella frase, que más tarde le repetiría Tío Ben al Hombre Araña, marcó mi trayectoria profesional, y ha sido el contrapeso para mi conciencia todos estos años.
No ha sido fácil para este abogado de pueblo rehuir la especia de la codicia y no probar la corrupción. Como Spiderman, me he movido entre las telarañas de lo deshonesto que rodean esta otrora respetada profesión, evitando convertirme yo en la presa.
Mi tarifa no es liviana, lo reconozco; solo así puedo luchar contra mi alter ego, ese que se parece tanto a mí mismo, pero mucho más oscuro, y que solo quiere ser como esos arrogantes abogados de las películas.
La conciencia es un súper poder, muchos ya no la tienen. A veces me vibra, como si fuera un dispositivo electrónico, entonces se que es hora de escapar entre los edificios.

 

 

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