Camuflaje

Luis Sala Rodríguez · Barcelona 

En la playa hay un chiringuito. En el chiringuito una tumbona. Sobre la tumbona un individuo. ¡Vaya individuo! Cadena dorada al cuello, gafas de sol doradas, tanga blanco con ribetes color de oro, y un daiquiri en la mano derecha, entre anillos, también dorados. Apresta el oído. Los mafiosos cierran la transacción dos hamacas más allá. Se dan la mano. Bien. Ya sabe todo lo necesario. Ahora promoverá un arbitraje. O incluso, si hay suerte, conseguirá una negociación ventajosa para el cliente. Nuevos tiempos, nuevas técnicas. La imaginación al poder. Economía de medios, reciclaje, versatilidad y, si hace falta, adoptar otra identidad. Todo legal. El letrado moderno tanto vale para un barrido que para un fregado. Lo mismo da tramitar una cédula que hacer de espía vestido de lagarterana. Cuestión de supervivencia. Es la crisis.

 

 

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