Imagen de perfilNunca más…

Emilio Martinez 

Con cada tic, perdía más agua del cuerpo, la tensión le hacía perder la perspectiva, sin poder adoptar la postura correcta que le hiciera respirar acompasadamente.

Con cada tac los nervios soltaban sus intestinos y su risa nerviosa, la cabeza gacha creaba un eclipse entre la luz del flexo que cubría documentos, gráficos y vasos de café vacíos, con la pantalla del ordenador.

La panorámica que formaba su habitáculo, unida a su estado de pronóstico reservado, predecían catástrofe.

De una vez para otra, su memoria le jugaba malas pasadas, repitiéndose a sí mismo como un mantra…nunca más.

Pero…Entró.

14:58. Día de gracia. Maldito seas LEXNET.

El “juridiquing” era su droga.

 

 

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