Con orgullo

Beatriz Soto Lema · La Coruña 

No asistió a mi nacimiento, no escuchó mi primera palabrota en inglés, los regalos de mi cumpleaños me llegaban por mensajería urgente, ni siquiera acudió a mi boda. Pero yo sabía que era un buen padre. El día de mi detención, allí estaba yo, luciendo con orgullo mi birrete de recién licenciado como única prenda, mientras varios policías me llevaban arrestado leyendo mis derechos. “Sabía que asistirías a mi graduación, papá”- le dije con orgullo a mi abogado.

 

 

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