Secretos de familia

Norma Giner Ramón · Serris (Francia) 

¿Dice Vd. que su cliente apela a mi generosidad? Mire letrado, mi juventud transcurrió entre las bambalinas de la jurisprudencia. Pasé mis años de esplendor cubriendo los errores de un marido, quien por aquel entonces, aún era un mero proyecto de abogado. Proyecto… era una maqueta abyecta y despreciable, que hizo del derecho su medio de vida masacrando sin piedad. Me pedía tiempo para todo. Ejercerás cuando yo despunte, serás mi colaboradora cuando los niños sean mayores. Yo, relegada en la mesa de la cocina, redactaba informes que él firmaba como suyos. Al final, me pedía que no hiciera una montaña de un grano de arena al insultar mi inteligencia, argumentando que tenía una vista crucial en la sala del juzgado. Cuando la realidad era su asistencia crucial a un hotel con “estupendas vistas”. Dígale que ponga precio a mi generosidad. Ahora es mi turno de imponer condenas.

 

 

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