Naturaleza vengativa

Antonio Alonso 

El concejal cerró la puerta del despacho y le pidió promotor que le enseñase la maqueta del proyecto, un hotel de hormigón, de sesenta plantas, en pleno centro del parque natural orgullo de la zona. Junto a tal aberración había un tres maletines, uno para el arquitecto, otro para el Secretario y otro para el Concejal. Las risas se oían desde la sala contigua. Tres años más tarde se celebraba la vista contra el arquitecto y el Secretario, sus abogados estaban desesperados, la policía había grabado aquella reunión, poco o nada que hacer por ellos. En el cementerio del pueblo había algunas flores marchitas en la tumba del concejal. En una visita a la obra, un camión de arena le vació su carga encima. El informe del forense dijo que no murió en el acto. El ya había recibido su condena, los otros tendrían que esperar…

 

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