Nadie sabe nada

Ana Rosalia Petric · Zagreb (Croacia) 

Nunca sabré la verdad. El culpable está salvado por una cortina de neblina bien espesa. ¡¨O será mi vista que sin gafas está enceguecida como por una tormenta de arena en el desierto¡€™Esto es para la peor condena. Hablé con todos los individuos que se encontraban presentes en la sala, y como sucede siempre, nadie vio nada. Nunca nadie sabe nada. Tampoco ve nada. Incluso quise hacer una maqueta improvisada del lugar del crimen con informes que llevaba en el maletín, pero no tenía con qué pegarlos. Esto nos pasa a los abogados que luchamos por la justicia. Perdón, ya no sé si es la justicia, pero algo es. Contra el que roba, estafa, miente, maltrata, asesina, viola. Uno lucha y siempre se topa con algo. Y siempre me preguntaré: ¡¨Quién se adueñó de los expedientes que tenía sobre mi escritorio?

 

 

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