Cabeza de turco

Gloria Prádanos Díaz · Rodalquilar (Almería) 

No tuvo abogado, no hubo defensa, no pudo acudir a ninguna sala con testigos, no hubo informe alguno para este juicio. Como si de una maqueta hecha de arena se tratara, vio como uno tras otro sus proyectos de futuro se desplomaban. Un rumor, una acusación, una ligera sospecha, la sombra de una duda… tan sólo eso había bastado. La gente ya tenía explicación a lo que no entendía y fueron todos, el pueblo entero el que dictó una sentencia firme con su condena. Imposible apelar a la razón humana, aquí ha sido la crueldad lo que ha unido al hombre, bien lo sabe, y con esa certeza sólo puede esperar a que sea el tiempo y no el hombre quien se ocupe de hacer justicia.

 

 

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