Tres sexenios

Víctor Salgado Ferreiro · Rivas Vaciamadrid 

Me citó por teléfono. Acudí a su despacho al anochecer. En mi decimoctavo cumpleaños, el viejo abogado de mi padre me entregó el tercer sobre. Recibí el primero a los seis años, el segundo a los doce. Los dos primeros sobres contenían daguerrotipos familiares. Curiosamente, la imagen de papá siempre estaba en penumbra. Un mes después de mi nacimiento, mis padres desaparecieron en extrañas circunstancias durante un crucero. Del yate, tan sólo encontraron un flotador. El expediente del naufragio fue extraviado por la policía. He necesitado tres sexenios (6-6-6) para conocer la verdadera identidad de mi progenitor. El último sobre guardaba un códice miniado con instrucciones precisas para el cachorro de la Bestia. En efecto, soy hijo de Satanás pero jamás compartí su gusto por las tinieblas. ¡Pobre papá!, soy más parecido a mamá. Me he encomendado a la Providencia, y he cambiado de abogado.

 

 

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