Doble juego

Ana Belén Hernando Bibiano · Guadarrama (Madrid) 

Eres consciente de que en estos momentos la divina providencia eres tú. Llevas mucho tiempo jugando a ser Dios, tanto que has olvidado que sólo eres un hombre que juega. Inocente o culpable, pulgar arriba o pulgar abajo… Abres el expediente como si te interesara. Frente a ti, un cachorro que parece inofensivo espera tu veredicto en medio de una pelea de perros a la que ya no prestas atención. Tu mente está en otro sitio. Sobre tus rodillas has colocado disimuladamente el teléfono móvil esperando impaciente un mensaje. Vuelves a mirar al náufrago y cuando ves que el mar está en calma, que no se oyen voces, que todos te miran, decides lanzar el flotador. Pulgar arriba. Inocente. Se vuelve a escuchar un murmullo al que de nuevo no haces caso, aislándote definitivamente en el sms que acaba de entrar: “A las 12 partida de póker en El Prevaricador”.

 

 

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