ABOGAUTO

MIGUEL ÁNGEL GARCíA RODRíGUEZ · Valladolid 

Mi abogado funciona a pilas. Lo compré en una subasta en la que me animé a licitar por él. En origen creo que era un maniquí de escaparate, pero el dueño lo había vestido con un traje y colocado un maletín. A pesar de ser una antigüedad, había introducido en su cabeza un dispositivo mediante el cual reproduce todas las frases necesarias en un juicio. Desgraciadamente, su talón de Aquiles es la voz de ultratumba cuando se va quedando sin pilas, pero lo que me ahorro en la minuta compensa con creces el presupuesto en baterías. Hace tiempo tenía uno de verdad, de esos que comen, duermen y van al baño. De los que quieren comprarse una casa y un coche. Sí, de los que cuestan dinero. Pero como nunca me ganó ningún juicio, decidí pasarme a este otro. ¡Bastante tengo ya con pagar las tasas!

 

 

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