QUID PRO QUO

María Isabel Soriano Vidal · Cheste, Valencia 

No tuviste mala conciencia por haber hecho coincidir tu demanda de divorcio, con el aniversario de nuestra boda. Tampoco ningún remordimiento, por excusarte en agobios laborales cuando te preguntaba la causa de tu distanciamiento, ni en negarlo todo con la más ingenua de tu amplio repertorio de sonrisas, cuando te pregunté por ella. Nada te importó la ansiedad que quedó instalada en mi corazón, ni que con el tiempo la superara y guardara tu recuerdo bajo candado en el último rincón de mi alma, como si fuera un veneno tóxico. Dicen que el tiempo todo lo cura, o que cuanto menos, lo enfría. Y es verdad. Porque así, de esa manera, fríamente y sin titubeos, es como he dictado el auto de instrucción en el día de tu cumpleaños. La causa:¡€™blanqueo de capitales?…, porque al parecer no mentías cuando declarabas estar desbordado de trabajo.

 

 

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