PURO TEATRO

Eva María Cardona Guasch · Ibiza (Islas Baleares) 

No vivió como hubiera querido. Murió como anheló vivir: actuando. El día de su cumpleaños. Deseaba ser actor pero se convirtió en abogado por imposición paterna. Conservó siempre su pasión por la escena, como un residuo tóxico perenne de consecuencias desconocidas e imprevisibles. La más evidente, convertirle en actor aficionado y dramaturgo ocasional. No creía en el éxito de su último caso ni en la inocencia de su cliente, vista la fase de instrucción. Aún así, en el juicio oral, firmó su mejor intervención. Representó magistralmente su papel de abogado defensor. Pronunció su alegato final con vehemente convicción. Al final, le falló la respiración. ¿Un ataque de ansiedad? No, un infarto. Cerrojo y candado a su vida y a su obra. Falleció poco después camino del hospital. Como un Molière contemporáneo. Aquel día, en el estrado, lucía corbata amarilla.

 

 

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