MADRID

María Pascual Núñez · Delito leve: Falta de afecto. 

Vivía en un estado de ansiedad constante. No hay nada peor que decidir dejar de fumar dos días antes de recibir una notificación del Juzgado de Instrucción. Tan tóxico como el humo que antaño emanaba a bocanadas era el recuerdo de aquel cumpleaños que pasaron en Florencia. Treintaicinco años de vida, los últimos a su lado. Ni cinco noches encerrados en una habitación de hotel, ni un candado atado al Ponte Vecchio, fueron capaces de salvar su relación. Asique, como todo hombre frustrado, ahogó sus penurias en una botella de Chianti. Descolgó el auricular buscando una voz femenina similar al otro lado. –Tengo ganas de hacértelo, golfa… –Marcó los mismos dígitos durante seis meses. Durante la fase oral del juicio el imputado alegó: – Señoría, póngase en mi lugar, que no he incurrido en una falta de coacciones e injurias, sino que en mi concurre la falta de afecto. Su afecto.

 

 

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