Bromas de mal gusto

Raquel Lozano Calleja · Palencia 

Mi amigo Juan es un canalla, un malasombra, un tóxico veneno, un compañero con el que comparto despacho y con el que aplaco la ansiedad que nos provocan las torres de expedientes que se apilan sobre nuestras estanterías, con grandes dosis de bromas, generalmente de mal gusto. Conociendo cada una de mis crisis, decidió hacerme un gran regalo por mi cumpleaños. La soga de los 40, me ceñía el cuello con un gran candado y resolvió prepararme una cita a ciegas. La instrucción fue muy sencilla: – “Haz lo que yo haría en tu lugar”. Nos encontramos en la noche como lobos hambrientos, sin poder poner remedio a lo inevitable, jugando con fuego y deseando arder en su infierno. Tras la calma que produjo la tempestad le pregunté su nombre. – Lara Carrasco Un escalofrío serpenteó cada una de mis vértebras. – Eres la mujer de Juan, ¿verdad?

 

 

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