Mi secreto

Olalla Novo Pinilla 

Desde pequeño soy alérgico a las mentiras. Sé que puede parecer imposible: tengo alergia al engaño. Cuando alguien me miente empieza a picarme la cabeza, los brazos, todo el cuerpo. Tengo que rascarme y no puedo parar. He podido hacer una vida más o menos normal. Al principio tuve que acostumbrarme a decir siempre la verdad y esto para un niño no es siempre fácil ¿Hiciste los deberes? ¿Te lavaste los dientes? Luego descubrí lo bueno que tiene saber cuando alguien miente: quedamos como amigos, ya te llamo yo. La peor época fue cuando hice la mili. Vestido de soldado y rascándome por el pueblo. Eso duró lo que tardaron en comunicarme la baja por escrito. Al final me hice abogado. Nunca he perdido un caso. Reconozco que saber cuando miente un testigo en su declaración resulta útil. Aunque no siempre el juez entiende porqué me rasco.

 

 

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