La toga

María Antonia Lucas Amate · Madrid 

Ser abogado ha sido mi sueño desde niño. Mi padre quería que fuera soldado como él, pero yo devoraba las películas de juicios y soñaba con ser como los protagonistas, que tomaban declaración a los testigos y conseguían que se derrumbase el más firme de los acusados. No contaba con el detalle que descubrí años después: me da alergia la toga. Lo he probado todo, algodón, lino, paño, cualquier cosa con tal de poder ir a esos juicios, pero en cuanto me la pongo empiezo a estornudar y no paro hasta que abandono la sala. He leído todo lo escrito en la materia y estoy segura de que mi caso es único e incluso que estoy creo que estoy maldito.

 

 

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