Herencia vocacional

Carlos I. Fernández Carbonell · Castellón 

Yo iba para soldado. Desde que tenía uso de razón había sido mi sueño. Todo lo que rodeaba la vida castrense me fascinaba y todo lo escrito me daba alergia. Pero el sueño de mi padre era otro: A Dios puso por testigo de que su hijo sería abogado. Y al final lo consiguió. Ahora, muchos años después, comprendo a mi padre y estoy contento y agradecido por mi trabajo en los tribunales y por la seguridad que me proporciona. Me gustaría que mi hijito siguiera mis pasos y que, como yo, no tenga que sufrir en la vida. Hoy ha colocado su primer póster en su habitación: Chuck Norris a tamaño natural. Toda una declaración de intenciones.

 

 

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