Generación tras generación

María Dolores Moya Gómez · Puente Tocinos (Murcia) 

Recuerdo como si fuera ayer la rabia que sentía por dentro siempre que me traían “a ver a papá”, no había nada por lo que pudiera sentir más celos que por el llamado “Bufete”. Odiaba las palabras escrito, declaración, testigo,…, me sacaban de quicio y me prometí a mí mismo que nunca sería como mi padre.
La promesa la he cumplido, no soy como él, soy aún mejor abogado. Ahora mi hijo es el que parece tenerle alergia al bufete, es nombrarlo y empieza a rascarse como un desesperado, debe ser un problema que se agrava en cada generación.
Últimamente me grita que no soporta cómo soy, que en cuanto tenga la edad se alistará como soldado con tal de alejarse de mí. Seguramente será el mejor abogado de la familia.

 

 

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