Y LA CRISIS LLEGÓ AL DESPACHO

PILAR AÑÍBARRO AGUADO · VALLADOLID 

El número de clientes que requerían su asistencia jurídica se fue reduciendo. Grave error en el calculo de los ingresos para el mantenimiento del bufete .Comenzó vendiendo los libros de la Universidad .Los tomos de civil, administrativo, penal y laboral descansaban en la librería denominada “Segunda Lectura” y su portátil en el mostrador del comercio “Compro Todo”. Continuaba la crisis asentada en su empresa, la falta de solvencia le llevó a la renuncia de su orla que lucía escondida en una galería de arte bajo un poster de diseño. La toga fue a para a una tienda de ropa vintage. Al final un anuncio “Se vende despacho”.

 

 

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