¡Viva San Mateo!

Carlos Brage Tuñón · Madrid 

En primer lugar he de pedirles disculpas por mi torpe uso del lenguaje, algo pobre dada mi condición de letrado. Intentaré suplir mis carencias dialécticas gracias a mi dominio de las leyes. Falta decir que mi esfuerzo me ha costado, no en vano pasé cinco años de mi vida encerrado en el cuarto de mi infancia, frente a un viejo escritorio demodé. Cada 21 de septiembre, mientras el pueblo entero festejaba a San Mateo, yo acompañaba a mi abuelo en la cosecha de la remolacha. Mi único día de descanso se convertía así en una agotadora rutina, que siempre terminaba de la misma manera: instancia en el ayuntamiento reclamando una indemnización por los daños ocasionados en el campo de la familia durante los festejos a nuestro patrón….y la misma respuesta desde el consistorio:†Desestimada por un error de forma, al incluir un lenguaje soez e inapropiado.

 

 

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