Levantamiento

JAVIER SALAZAR CALLE · Madrid 

Había que acabar con esto a toda costa. Hasta donde alcanzaba mi memoria nunca había ocurrido algo así. Bregado en mil juicios, superviviente de largos litigios, triunfador de pleitos imposibles, estrella de los Juzgados y tenía montada la de San Quintín en mi propia casa. La acusación: trabajar demasiado dentro y fuera del hogar y no dedicar tiempo a mi familia. Por lo visto, tras un democrático referéndum entre mis tres hijos y mi mujer, habían decidido tomar medidas expeditivas. Cada noche, cuando llegaba a casa y me metía en el despacho para seguir trabajando, me encontraba con una manifestación formado por mi propia familia que daba vueltas a la habitación gritando consignas como “más hogar y menos trabajar”, “fuera del Despacho trabajar es un empacho” o “Despacho Sánchez & Asociados a nuestro padre tiene secuestrado”. ¡Si hasta habían hecho pancartas!

 

 

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