Gajes del oficio

Ariadna Fernández Martín · Valladolid 

Acomodado tras su flamante escritorio, mirándome como quien viene de vuelta de todo, ojeó mi currículo, y sorprendido de mi colección de cursos de posgrado, sentenció mi falta de experiencia laboral ofreciéndome una pasantía al uso, trabajo a cambio de experiencia, y quien sabe…según mi valía, consideraría alguna retribución dineraria futura, tal vez para Pascua. Es legítimo, me dije, si me esfuerzo, verá mi calidad profesional, todo el mundo empieza desde abajo. Ya llevo un año, de casa al despacho y viceversa, sin desvío. Superproducción a costo cero, sigo esperando… Esta noche, en vigilia, terminé la última cláusula de aquel contrato que me encargaron el viernes por la tarde y hoy lunes, a primera hora nos notificaron otra sentencia estimatoria en uno de “mis casos”. Tocan a la puerta, es el cliente, quisiera decirle ¡hemos ganado!, pero él ni siquiera sabe que estudié Derecho.

 

 

 

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