Carrera limpia

Eva Braojos Moya · Sevilla 

Empiezo cada jornada como una oportunidad de aprendizaje, esperando estar un poco más cerca de mi ansiado objetivo. Observo cada día cómo se mueve, cómo se expresa, cómo defiende como legítimos cada uno de sus planteamientos. No se le escapa ninguna cláusula ni resquicio legal. En mis noches de vigilia, estudiando la última asignatura que me queda de la carrera, me animo imaginándome en las mismas situaciones que ella y con el mismo prestigio y saber hacer. A hurtadillas, con la puerta entreabierta de la sala de vistas, presencio sus intervenciones y, si alguien me sorprende, desvío la conversación con mi mopa y mi fregona en la mano, comentando lo bonitas que están las macetas de flor de Pascua del estrado.

 

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