MALA MEMORIA

Sara Yebra Delgado · Ponferrada (León) 

Nunca había fingido un orgasmo. Era esa clase de mujer que tiene claro qué quiere y cuándo lo quiere. Ahora, su prioridad era fumarse un cigarro y rebuscó en el bolso esperando encontrar uno de esos mecheros de las ferias. No hubo suerte. Entonces recordó que durante la cena había encendido un par de velas y se levantó de la cama. Le dolía la cabeza. Pasó por delante del espejo del pasillo y decidió que no le quedaba bien el encaje. Se iría de compras en cuanto encontrara el maldito mechero. No tenía ni idea de cuándo había usado la Visa por última vez, desde que llegó al bufete no tenía tiempo de nada. Sintió que se le revolvían las tripas, como cuando montaba en barco. Ni rastro del mechero. Volvió al cuarto y alguien salió del baño. No recordaba que el acusado tuviera un tatuaje en el pecho?

 

 

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