Nuestras sedes judiciales

Rubén Díaz Domínguez · Almonte (Huelva) 

Llegué con tiempo a las puertas del nuevo Juzgado que se inauguró el día anterior y que tenía un diseño demasiado moderno para mi gusto. Allí me esperaba el cliente con toda su familia. Sus caras eran tensas y nerviosas porque el compañero del turno de oficio que llevaba el asunto estaba enfermo. Aquello era señal inequívoca de que no les hacía gracia el cambio de letrado de última hora. – Buenos días les dije, me tiene que firmar antes de entrar a la vista el escrito de personación para justificar la asistencia al Colegio de Abogados. – Claro exclamó el cliente, mientras firmaba el escrito. Una vez firmado, subimos a la Sala de juicios, y con sorpresa nos dijo el Secretario, que los juicios se tenían que suspender porque el edificio no tenía luz. Todos nos fuimos a casa en silencio, pensando que esto no cambiará nunca.

 

 

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