Muerte en vida

Delia Pozo Pastor · Muchamiel (Alicante ) 

Siguiendo el riachuelo de sangre que había sellado de rojo carmín la entrada a la habitación, podía adivinar la macabra situación que debería contemplar al sobrepasar el umbral que me separaba del paisaje grotesco al que me avecinaba. Tras posponer ciertas diligencias, procedí al levantamiento del cadáver que por ley debía realizar. Sin duda alguna, me encontraba ante la huella de una de las escenas más pasionales que había podido admirar como fiscal en mis años de profesión. Una serie de elementos me daba pistas de lo acontecido en aquella noche de bodas con retorcido final. Paseé mi mirada observando el cava, la rosa, la corbata…y el recorrido de una bala penetrante en el rostro de…en la cabeza de…en mi propia cara. Sólo entonces, con una sensación nauseabunda, comprendí que ni ese caso ni ese cuerpo me pertenecían, pues la víctima era yo.

 

 

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