La diligencia

Eduardo Arturo Carmona Martínez · Chiclana de la Frontera (Cádiz) 

El abogado defensor se extendía de forma tediosa e interminable en sus conclusiones finales. El juez lo observaba simulando una plena atención. Pero su mente estaba en otro mundo: Rememoraba las escenas de La Diligencia, de John Ford, con aquél variopinto reparto de personajes, entre los que se encontraban un “fuera de la Ley”, una prostituta desterrada del pueblo, un jugador, un médico, un sheriff y la mujer embarazada tras su boda con un militar. La bala que silba en la llanura, el trepidante galopar de los caballos a través del exiguo riachuelo, el aullido de los indios apaches, la tensión hecha fotograma. Una sonrisa iluminaba su cara, hasta que la voz del Secretario lo sobresaltó de improviso. – Sr. Juez, el juicio ha concluido. No tuvo tiempo de reaccionar. En lugar del manido “Visto para Sentencia”, sólo dijo: – ¡¡ Mañana será colgado al amanecer ¡! Había hecho justicia.

 

 

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