Una toga de diseño

M¡¦ del Mar Suárez Sanabria 

Soy presumida y elegante. Diseñada por una becaria que se inspiró en las creaciones de Giorgio Armani, aterricé con un tumulto de leyes y manuales de derecho, en el despacho de una imponente abogada. Y aunque ella todavía no lo sabe, tengo grandes planes para nosotras en las salas de vistas: mi letrada triunfando con la brillante oratoria de sus argumentos, en la defensa de sus mediáticos clientes. Y yo deslumbrando con el brillo que desprende la seda china de la que estoy confeccionada. No es que sea ambiciosa, pero me veo luciendo en mi solapa la Gran Cruz. Y es que yo tengo la autoestima elevada. No soy como algunos creen la escoria del procedimiento judicial. No, yo soy una toga vanguardista, una pieza única. Y aspiro en un futuro no muy lejano a desfilar en Cibeles; aunque esto es historia para otro microrrelato.

 

 

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