La excusa

Kalton Bruhl · Honduras 

No puedo creerlo. Nunca imaginé que vería una parvada de patos. He vivido tantos años en esta ciudad y es hasta hoy que me tomo la molestia de mirar hacia el cielo. Siempre me he reído de los que dicen que lo importante está en las cosas pequeñas y que es necesario hacer pausas cada cierto tiempo. Con tres hijos en el colegio y dos hipotecas en lo último en que pensaría sería en detenerme. Sin embargo, hoy he tenido que hacer una excepción y no impartiré mi conferencia sobre doctrina legal en los juicios de desahucio. Un infarto es la excusa perfecta para no hacerlo. Así que mientras sigo de espaldas sobre la acera y la gente comienza a agolparse a mi alrededor, hago un esfuerzo para que las lágrimas no cierren mis ojos. Quiero quedarme un momento más así, mirando hacia el cielo, disfrutando de los detalles.

 

 

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